La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, anunció hoy las renuncias de sus ministras de Trabajo, Sandra Piszk, y de Vivienda, Irene Campos, con lo que ya suman 13 las dimisiones en su gabinete a poco más de la mitad de mandato.

Chinchilla dijo en una conferencia de prensa que Piszk y Campos han sido funcionarias "honestas, de gran solidez y liderazgo" que "han hecho una excelente labor" y que dejan sus cargos por "situaciones personales".

Piszk abandonará el cargo el 30 de noviembre próximo y será sustituida por Olman Segura, quien en la actualidad se desempeña como presidente del estatal Instituto Nacional de Aprendizaje.

En la cartera de Vivienda el cargo de ministro lo ejercerá a partir del 1 de diciembre el exdiputado (1998-2002) y exministro de Vivienda (1994-1998), Guido Monge.

Chinchilla también comunicó el nombramiento, a partir del próximo 18 de octubre, del ingeniero civil Pedro Castro como nuevo ministro de Obras Públicas y Transportes, puesto que estaba vacante desde agosto pasado cuando renunció Luis Llach debido a problemas de salud.

Además, la mandataria anunció que ha elevado hoy a rango de ministra a la presidenta del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), Mauren Clarke, con el fin de ampliar sus atribuciones y herramientas en la defensa de la mujer.

Con la creación de este rango, el gabinete costarricense cuenta con 22 ministros, de los cuales sólo ocho se han mantenido en sus puestos desde el inicio del Gobierno, ya que el resto ha renunciado o han sido trasladados a otros cargos por orden de la mandataria.

"Lo importante es que el Gobierno tenga una adecuada planificación de sus acciones (...) el cambio de personas no ha implicado que la agenda cambie ni que nos desviemos hacia otras cosas que no son prioritarias", expresó Chinchilla.