Representantes de los países de la Comunidad Andina (CAN) analizan hoy, en Quito, su estrategia regional 2012-2019 sobre el problema mundial de las drogas y pulen el proyecto técnico para combatir ese mal.

"Esta problemática (de las drogas) va más allá de un asunto de seguridad, y que pone en cuestionamiento, en algunos momentos, la propia democracia de nuestros países", dijo el director general de la Secretaría General de la CAN, el ecuatoriano Genaro Baldeón, al inaugurar la reunión.

No obstante, apuntó que el tema va más allá de un asunto de seguridad ciudadana y del Estado. "Los componentes vinculados a la inclusión social, a la salud de las personas, han cobrado especial relevancia en la región", dijo.

Apuntó que ahora la región tiene un nuevo desafío: "las drogas de síntesis", que se suman a las "tradicionales" entre las que mencionó la cocaína y la marihuana.

Baldeón destacó la importancia de la cooperación en la lucha contra las drogas.

Comentó que hay "características comunes" a los países andinos entre las que figura que una de las principales drogas de consumo a nivel global, la cocaína, tiene su origen en una hoja de coca "que tiene el monopolio la región andina en su producción y particularmente, en Colombia, Perú y Bolivia".

"Los países andinos están en la obligación de dar una respuesta frente a esta situación particular de que son los productores monopólicos de la hoja de coca en la subregión", subrayó.

De su lado, el viceministro de Seguridad del Ministerio del Interior de Ecuador, Javier Córdova, indicó que su país está convencido de que "los problemas de seguridad que aquejan a la sociedad (...) tienen, de una u otra manera, una vinculación directa con el narcotráfico".

Aseguró que las bandas de crimen organizado no conocen fronteras y trabajan de manera coordinada, por lo que -en su opinión- la respuesta debe ir en el mismo sentido pues con iniciativas separadas "siempre será más difícil".

En la cita de hoy, los delegados andinos buscan pulir el proyecto técnico de la estrategia andina en el que consta, entre otros el mayor intercambio de información, una red andina de prevención, planes de atención a consumidores de drogas y cooperación jurídica.

Asimismo, la necesidad de desarrollar un protocolo andino para el desmantelamiento de las instalaciones dedicadas a la elaboración ilícita de drogas y un manual de buenas prácticas para la interdicción terrestre, marina y aérea, entre otros aspectos.

La estrategia andina se sustenta en los principios fundamentales del derecho comunitario andino, en particular el respeto a los derechos y dignidad humana, la democracia y el Estado de derecho, la igualdad y la solidaridad.