Nadie lo había conseguido en la historia de las series de división, ganar tres partidos consecutivos fuera de su campo, hasta que surgió el bate poderoso del receptor Buster Posey que pegó grand slam y guió a los Gigantes de San Francisco a la victoria de 6-4 ante los Rojos de Cincinnati.

Los Gigantes de esta manera pasaron a disputar la Serie de Campeonato de la Liga Nacional después de ganar a los Rojos en el quinto partido y remontar una desventaja de 0-2 con las que llegaron al Great American Ball Park, de Cincinnati, tras haber perdido los dos primeros juegos en su campo del AT&T Park de San Francisco.

Posey conectó un grand slam y los Gigantes coronaron su asombrosa remontada, mientras que su receptor titular volvía a convertirse en decisivo en la fase final.

El héroe de los Gigantes bateó el tercer cuadrangular con las bases llenas que ha logrado el equipo de San Francisco en la historia de la fase final.

Los Gigantes ahora esperan al ganador de la serie de división que disputan los Nacionales de Washington y los Cardenales de San Luis, que se encuentran empatados a 2-2.

Después de ponerse con una ventaja parcial de 6-0 al concluir la parte alta de la sexta entrada cuando anotar todas las carreras, los Rojos respondieron con dos anotaciones en ese mismo episodio, pero de nuevo el bullpen de los Gigantes hizo su trabajo y aguantó para asegurar la victoria.

Los Rojos anotaron una vez en la novena entrada, antes de que el relevista Sergio Romo abanicase al tercera base Scott Rolen con dos corredores a bordo para poner fin al encuentro y a la serie, además de llevarse el rescate.

Romo sacó los cuatro últimos "outs" del partido a pesar de ceder dos imparables con una carrera limpia, dio una base por bolas y retiró a un bateador por la vía del ponche.

La victoria fue para el abridor Matt Cain (1-1) que trabajó cinco entradas y dos tercios en los que espació seis imparables con tres carreras limpias permitidas, dio dos bases por bolas y sacó cinco ponches.

"Durante tres días hemos tenido la tensión de que debíamos luchar en cada partido para conseguir la victoria, que era lo único que nos servía, ahora ya podemos descansar con el objetivo cumplido", declaró Bruce Bochy, piloto de los Gigantes, que volvió a manejar a la perfección a su bullpen cuando el abridor Cain comenzó a tener problemas.

Los Gigantes utilizaron a cinco relevistas, entre ellos al dominicano Santiago, que sólo pudo sacar un "out", el segundo del octavo episodio y decidió dos imparables, por lo que Bochy decidió que saliese Romo a apagar el fuego y lo consiguió.

Una vez más junto a Posey el bateo oportuno de los peloteros latinos estuvo presente para los Gigantes con el segunda base venezolano Marco Scutaro, que se fue de 4-1, anotación, sus compatriotas Pablo Sandoval tuvo de 4-2, pisó una vez la registradora y Gregor Blanco también pegó imparable en cuatro oportunidades y anotó carrera.

Sandoval, Blanco y el boricua Ángel Pagán con un jonrón cada uno que pegaron en el cuarto partido fueron decisivos para empatar la serie.

"Hemos jugado como siempre un excelente béisbol de equipo y siempre surgió la figura de algún compañero para decidir las cosas que necesitábamos a la hora de vencer", comentó Sandoval. "Lo importante es que estamos clasificados para la Serie de Campeonato que era el gran objetivo".

El gran derrotado fue el abridor Mat Latos (0-1) al trabajar sólo cuatro entradas y un tercio en los que fue castigado con siete imparables, seis carreras --cinco fueron limpias--, dio una base por bolas y abanicó a cuatro bateadores rivales.

Los Rojos siguieron sin poder superar la primera serie de la fase final desde la temporada de 1995.

"Te sientes desilusionado por lo sucedido, pero luego se supera porque forma parte del deporte", declaró el veterano manejador de los Rojos, Dusty Baker. "Como es lógico durante un tiempo será algo que te duela".