El bateador emergente cubano americano Raúl Ibáñez pegó par de jonrones, uno en la novena entrada para empatar la pizarra, y otro en la duodécima para romper el empate y darle el triunfo a los Yanquis de Nueva York por 3-2 contra los Orioles de Baltimore.

Ibáñez, que se fue de 2-2 con par de carreras anotadas e impulsadas se convirtió en el gran héroe y salvador de los Yanquis, que volvieron a estar a dos "outs" de la derrota.

La victoria de los Yanquis en el tercer juego de la serie divisional de la Liga Americana que se disputa al mejor de cinco, les permite tener ventaja de 2-1 y quedar a sólo un triunfo de ganar el viaje a la final por el banderín de esa liga.

Los Yanquis también ganaron el primer partido de la serie en la décima entrada (2-1) y por una carrera de diferencia.

El cuarto duelo se la serie, que podría ser el definitivo, se llevará a cabo el jueves por la noche, nuevamente en el Yankee Stadium.

La novena neoyorquina subirá al montículo a Phil Hughes, que se enfrentará a Chris Tillman o Joe Saunders, posibles abridores por los Orioles.

El bate de Ibáñez, que salió como emergente y designado, fue la clave para que los Yanquis se encuentren a sólo una victoria de disputar el título de Liga.

Los Yanquis, que iban perdiendo 1-2 desde el quinto episodio, tuvieron en Ibáñez, que salió como emergente, el bate explosivo que en el noveno episodio empató la pizarra con batazo de cuatro esquinas.

Ibáñez castigó al relevo Jim Johnson desapareciendo la pelota por todo lo alto del jardín derecho, en la parte baja de la novena entrada cuando había un "out" en la pizarra.

El boricua logró desarticular la serpentina de los Orioles y en el décimo segundo episodio nuevamente les botó la pelota a la calle para darles a los Yanquis el triunfo.

Ibáñez volvió a castigar por el jardín derecho, esta vez al relevista Brian Matusz con otro bambinazo solitario.

La victoria fue para el cerrador David Robertson (1-0) que en dos episodios, permitió un imparable y ponchó a dos bateadores rivales.

Los Orioles también mostraron el poder de su batería con dos cuadrangulares, el primero del segunda base Ryan Flaherty (1) en la tercera entrada, sin gente en el camino.

El segundo jonrón, que también fue un bambinazo solitario, corrió a cargo del antesalista de origen dominicano Manny Machado (1) que lo conectó en el quinto episodio.

La derrota la cargó Matusz (0-1) al trabajar una entrada para aceptar un jonrón, una carrera y ponchó a un bateador rival.