El jardinero derecho Jayson Werth hizo acto de presencia con su bate oportuno y pegó jonrón solitario en la parte baja de la novena entrada que rompió el empate en la pizarra y dio la victoria por 2-1 a los Nacionales de Washington en el cuarto partido de la serie de división del "Viejo Circuito".

La victoria permitió a los Nacionales empatar a 2-2 la serie y forzar el quinto partido que se va a disputar el viernes en el mismo escenario del Nationals Park, de Washington.

Los Nacionales tendrán en el montículo al abridor zurdo cubano americano Gio González, de 27 años, que llegó a los 21 triunfos durante la temporada regular y es la gran esperanza para el equipo de Washington que juega su primera serie de división desde que llegó a la capital de la nación.

Mientras que los Cardenales basarán su confianza en el derecho de 31 años, Adam Wainwright, que logró 14 triunfos en la temporada regular después de volver de una grave operación de la reconstrucción de codo que le costó perderse toda la temporada del 2011.

El ganador de la serie se enfrentará por el banderín de la Liga Nacional a los Gigantes de San Francisco que ganaron por 6-4 a los Rojos de Cincinnati en el quinto y decisivo partido de la serie que ambos disputaron.

Para que ambas novenas tengan la oportunidad de decidir en el quinto partido, la figura de Jayson, que contrataron los Nacionales como un jugador con experiencia de ganar la Serie Mundial con los Filis de Filadelfia, surgió en el momento que más lo necesitó el equipo.

Werth abrió el cierre de la novena entrada al conectar al decimotercer lanzamiento que le hizo el relevista Lance Lynn y mandó la pelota hasta las gradas del jardín izquierdo para darle a los Nacionales una victoria por 2-1 sobre los campeones defensores de la Serie Mundial.

Mientras corría las bases, Werth levantaba el índice de la mano derecha señalando el número uno, al tiempo que festejaba la multitud de 44.392 personas que asistió al encuentro y llenó de nuevo el estadio de los Nacionales.

"Simplemente tengo que admitir que me superó con su bate a lo que le envíe", declaró Lynn (1-1), que cargó con la derrota después de no ser capaz de sacar ningún "out" en el noveno episodio. "Todo el mundo en el estadio sabe lo lancé, pero me tengo que quitar la gorra ante él, porque demostró que sabe jugar y me superó".

El cuadrangular fue el decimocuarto como profesional que Werth conecta en la fase final, pero su primero con los Nacionales.

Werth ganó la Serie Mundial del 2008 y una serie de títulos divisionales con los Filis antes de llegar la temporada pasada con los Nacionales como agente libre con un contrato de 126 millones de dólares que dejó atónito al mundo del béisbol.

El toletero puertorriqueño de los Cardenales, Carlos Beltrán, que pegó dos jonrones en el segundo partido, reconoció que Werth se mereció todo el respeto porque luchó contra unos excelentes lanzadores y al final los superó.

"La presión estuvo de ambos lados, y fue algo increíble, pero Werth se mantuvo peleando todo el tiempo y nuestros lanzadores trataron de dejarlo fuera, pero al final la batalla cayó de su lado y por eso tendremos un día más para decidir".

Werth también ha recibido crédito por ayudar a convertir en ganador después que en las temporadas del 2008 y 2009 perdieron 100 partidos, pero esta temporada encabezaron las Grandes Ligas con 98 victorias y se proclamaron campeones de la División Este de la Liga Nacional.

El jonrón de Werth terminó un gran duelo de pitcheo que habían mantenido ambos equipos con los abridores Kyle Lohse por los Cardenales y Ross Detwiler, que trabajó por los Nacionales.

Lohse trabajó siete entradas y cedió sólo dos imparables, incluido el jonrón solitario de Adam LaRoche, mientras que Detwiler espació tres indiscutibles con una carrera que fue sucia, dio tres bases por bolas y sacó dos ponches en seis episodios.

Lynn, que usualmente es abridor para los Cardenales en la fase final ha salido como relevista y hizo su tercera aparición en esta serie para ser el tercer lanzador que utilizaron los actuales campeones de la Serie Mundial y sólo enfrentó a un bateador.