El jefe del Estado Mayor turco, Necdet Özel, advirtió hoy a Siria que la respuesta de Turquía será "más dura" si siguen cayendo obuses en su territorio.

"De continuar (la caída de obuses) vamos a dar una respuesta más dura", declaró el jefe del Ejército turco a la prensa durante una visita al pueblo fronterizo turco de Akcakale, donde la semana pasada murieron cinco personas por la caída de un obús sirio.

En respuesta, Turquía ha bombardeado desde el miércoles posiciones sirias cada vez que ha caído un proyectil sirio en suelo turco.

Aunque Özel no precisó cuáles serían esas medidas, la prensa turca asegura que Turquía podría enviar sus cazabombarderos F-16 a atacar objetivos en territorio sirio.

Hasta ahora la artillería turca responde de forma rutinaria con disparos de mortero de 81 mm, tomando como objetivo el lugar desde donde salió el disparo desde el lado sirio.

Aunque la continua caída de obuses sirios no ha vuelto a causar víctimas, la tensión diplomática no ha dejado de aumentar.

Por su parte, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, volvió a criticar hoy, durante una reunión de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI) al presidente de Siria, Bachar al Asad, y dijo que pretendía romper el récord sanguinario de su padre, Hafez Al-Assad, que mató a 30.000 personas en la represión de las ciudades sirias de Hama y Homs.

Aun así, Erdogan subrayó que no tenían ninguna intención de interferir en los asuntos internos de Siria, pero recordó que todo lo que ocurre en un vecino con el que Turquía comparte una frontera de 900 kilómetros de largo tenía influencia en su país.