El ministro peruano de Economía, Luis Miguel Castilla, vinculó hoy en Tokio el crecimiento de Perú para 2013, que según las últimas estimaciones rondará el 6 por ciento, a la "dinámica en China" y advirtió del impacto negativo que tendría un "aterrizaje duro" de la segunda economía mundial.

"Nuestro rendimiento va a depender mucho de cómo vaya la dinámica en China, que se ha convertido en un país preponderante no solo por el comercio bilateral con Perú, sino por su rol en el peso de las materias primas", dijo Castilla en declaraciones a Efe.

El ministro, que hoy participó en un seminario en el marco de las asambleas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) que se celebran en Tokio, aseguró que Perú se podría ver afectada si China crece "por debajo del 7 por ciento o sufre un aterrizaje duro".

China, primer socio comercial de Perú, invirtió en el país andino en 2011 el 38 por ciento del total de su inversión en Latinoamérica, lo que significó un incremento interanual del 0,7 por ciento.

"Confiamos en que las políticas de estímulo que el Gobierno chino está implementando van a permitir que crezca a niveles suficientemente altos que no signifiquen una reducción importante de nuestros términos de intercambio", añadió.

Castilla agregó que Perú mantendrá por ahora su previsión de crecimiento para 2013, aunque no cerró la puerta a mejorarla siempre que "la situación del mundo se mantenga estable" y se logre mantener la demanda interna "como principal locomotora" del país.

Al margen de las incógnitas sobre China, la crisis europea ha obligado a Perú "a llevar adelante una serie de reformas internas vinculadas a mejorar la productividad, las infraestructuras, la calidad de la mano de obra", algo que va a "sustentar el crecimiento futuro", explicó Castilla.