El ex primer ministro israelí Ehud Olmert podría integrar una nueva formación de centro que se postularía como alternativa a los partidos conservadores en las próximas elecciones, dijo hoy Haim Ramón, ex ministro y uno de sus más íntimos amigos y colaboradores.

En declaraciones a la emisora del Ejército israelí, Ramón manifestó que en las últimas semanas se han llevado a cabo consultas con el objeto de crear una plataforma política que aglutine a destacadas personalidades y que pueda hacer frente al actual primer ministro, Benjamín Netanyahu, que, según las encuestas, parte como favorito en las urnas.

El jefe del Gobierno israelí anunció ayer el adelanto de las elecciones y abogó por que éstas se celebren "lo antes posible", a principios de 2013.

Entre los posibles nombres que integrarían la nueva formación se encuentran, además de Olmert, la ex dirigente del centrista Kadima y ex ministra de Exteriores, Tzipi Livni, el periodista Yair Lapid y otros que Ramón no precisó.

"Lo más importante es lograr un cambio del gobierno de Netanyahu, y preocuparnos de no tener un ejecutivo que sea una alianza de colonos religiosos y la derecha extremista como en los últimos cuatro años", declaró Ramón a la radio militar.

El ex ministro de Justicia bajo el Gobierno de Olmert no quiso abundar en quién podría encabezar el cartel de la nueva formación de centro e insistió en que Olmert aún debe decidir sobre su regreso a la vida política.

Entretanto, medios locales informaron de que, tras mantener consultas con sus asesores legales, Olmert habría logrado "allanar el terreno" para su posible regreso a la política, pese al hecho de que haya sido condenado por prevaricación en un caso conocido como el "Centro de Inversiones", y a que tiene pendiente todavía una sentencia en el juicio por otro caso de corrupción urbanística conocido como "Holyland".

Netanyahu justificó ayer el adelanto electoral en su imposibilidad de poder acordar un presupuesto "responsable" con los miembros de su coalición.

Sin embargo, comentaristas políticos y algunos ministros han sugerido que el primer ministro ya tenía adoptada la decisión de antemano, consciente del predicamento que mantiene entre el electorado y de que en un proceso electoral con celeridad sus contrincantes tendrán menos opciones para hacerle sombra.