Seis policías murieron, entre ellos un comandante, al explotar una mina al paso del vehículo en el que viajaban en la provincia de Helmand, en el sur de Afganistán, informó hoy a Efe una fuente oficial.

La explosión ocurrió en el distrito de Nad Ali hacia las 08.00 hora local (03.30 GMT), según detalló uno de los portavoces provinciales, Daud Ahmadi.

Efe no pudo contactar con el portavoz de los insurgentes para el sur de Afganistán, Qari Mohammad Yousef Ahmadi, para confirmar la autoría del ataque.

Las bombas camineras (en inglés, IED) son usadas con frecuencia por los insurgentes talibanes en sus campañas contra las fuerzas militares afganas y la misión de la OTAN en el país y es considerada la principal causa de bajas entres las filas de ambos contingentes.

Los sucesos violentos son especialmente frecuentes en el arco suroriental del país, donde predomina la etnia pastún, propia de los talibanes.

Los insurgentes buscan la retirada de las tropas de la OTAN desplegadas en el país y la caída del gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, y reimplantar así un régimen integrista islámico, como el que fue derrocado en 2001 por EEUU.