Miles de trabajadores enrolados en sindicatos críticos al Gobierno argentino se manifestaron hoy en Buenos Aires contra las políticas oficiales y reclamaron mejoras en los ingresos de los asalariados.

Convocadas por el ala opositora de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), cerca de 50.000 personas, de acuerdo a cálculos de la prensa local, marcharon desde distintos puntos hasta la Plaza de Mayo, a las puertas de la sede del Ejecutivo argentino, bajo el lema "Unidad contra el ajuste".

En la movilización, los trabajadores reclamaron, entre otros puntos, mejoras en los ingresos de los trabajadores, como un aumento en la base de imposición del tributo a la renta.

Durante el acto en la Plaza de Mayo, el titular de la CTA disidente, Pablo Micheli, no descartó que antes de finales de año se convoque a una huelga general.

La movilización de hoy contó con la adhesión del sindicato de los trabajadores del Estado, que este miércoles también hizo una huelga nacional, de sectores agropecuarios y de gremios afines a Hugo Moyano, líder del sindicato de camioneros y jefe del ala opositora de la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país.

Precisamente, la CGT se fracturó la semana pasada al consagrar como nuevo líder, en sustitución de Moyano, a Antonio Caló, un dirigente cercano al Gobierno y que este martes se reunió con la presidenta argentina, Cristina Fernández.

Los reclamos de los sindicatos opositores coinciden con los de efectivos de fuerzas de seguridad que desde hace nueve días mantienen sus protestas contra el Gobierno por mejoras salariales.