Las últimas obras del artista indio Anish Kapoor, que incluyen esculturas en forma de roca y cuadros a base de tierra, protagonizan una exposición con la que la galería Lisson de Londres celebra sus 30 años.

La galería de arte contemporáneo, una de las más importantes de la capital británica, ha contado para la ocasión con uno de sus artistas fetiche, con el que trabaja desde sus comienzos y que vuelve a presentar obras de gran dimensión que juegan con el espacio, las texturas y el color.

El contraste entre lo terrenal y lo trascendental vuelve a protagonizar la obra del autor de la torre Orbyt, construida en el Parque Olímpico de Londres con motivo de los Juegos del pasado verano.

Kapoor, ganador del premio Turner y único artista vivo al que la Royal Academy de Londres le dedicó, en 2009, una exposición en solitario, presenta una nueva serie de mesas-escultura de paisajes, piezas de pared y de suelo que evocan las formas de las rocas y el coral y cuadros creados a base de pigmentos minerales y tierra.

El artista indio, conocido por su obras de grandes dimensiones, trabaja también con el cemento y ha realizado su primera gran escultura de "objeto encontrado", en la que utiliza un enorme motor.

Kapoor, de 58 años, también experimenta con una instalación y así convierte una habitación en un lugar incómodo para el espectador a través de la luz y el sonido repetitivo.

La galería Lisson, asociada desde sus orígenes a los movimientos de arte minimalista y conceptual de Europa, cuenta entre su lista de artistas con Ai Weiwei, Santiago Sierra, Ángela de la Cruz y Marina Abramovic.