El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, garantizó hoy que la Alianza Atlántica mantendrá su "estrategia" y su "calendario" para la retirada de Afganistán a pesar de su preocupación por el aumento de los ataques contra sus tropas perpetrados por soldados y policías afganos.

"Sí, habrá desafíos, pero no se equivoquen: veremos nuestra misión llevada a cabo. Nuestra estrategia y nuestro calendario se mantienen sin cambios", subrayó Rasmussen al comienzo de la reunión sobre Afganistán que celebran en Bruselas los ministros de Defensa de la OTAN con los socios que los apoyan en el país asiático.

El pronunciado aumento de los llamados ataques internos -que se han cobrado la vida de 53 efectivos de la Alianza en lo que va de año- se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza de la organización.

La pasada semana, Rasmussen reconoció que ese tipo de ataques "han minado la confianza" entre las tropas internacionales y sus compañeros afganos, hasta el punto de que se han llegado a suspender operaciones conjuntas.

A día de hoy, la mayor parte de las unidades de la Alianza han retomado ya ese tipo de operaciones, indicó el secretario general, que hizo hincapié en que los ataques internos no harán cambiar el rumbo.

"Apoyaremos a las fuerzas afganas hasta que puedan hacerse con toda la responsabilidad de la seguridad de su país", subrayó.

Según Rasmussen, entre ahora y el fin de 2014 -cuando la OTAN pondrá fin a su misión de combate en Afganistán- se verán "reducciones y redistribuciones" de fuerzas de la organización, pero eso no debe interpretarse como una aceleración de la salida.

"Es parte del plan. Este es un proceso cuidadoso, deliberado y coordinado", recalcó.

Los ministros de Defensa de los 50 países que participan en la misión afgana repasarán hoy el curso de esa transición y darán su visto bueno a las bases políticas sobre las que se asentará la planificación de la misión que dejarán en Afganistán a partir de 2014.

Los detalles de ese operativo, que se centrará en formar y asistir a las fuerzas de seguridad afganas y que no llevará a cabo acciones de combate, serán decididos a lo largo del próximo año.

Por ahora, la OTAN no ha dado a conocer ninguna estimación del tamaño que tendrá ni de su presupuesto.