La Justicia francesa anunció hoy una prorroga de 24 horas de la detención de los doce presuntos miembros de una red terrorista islamista capturados desde el sábado pasado en relación con un atentado contra un comercio judío cerca de París.

El fiscal jefe de la capital francesa, François Molins, justificó la decisión de prorrogar la detención antes de la presentación de los detenidos ante un juez por el descubrimiento de un garaje con material sospechoso en la noche del martes.

La detención de los doce presuntos miembros de la red islamista debería haberse levantado hoy, fecha en la que tendrían que haber sido conducidos ante un juez o puestos en libertad si no se hubiera decidido, como ha sido, una prórroga excepcional de la medida.

Molins dijo que el material encontrado en el garaje de Torcy, cerca de París, podía servir para fabricar explosivos y dijo que la "célula islamista" a la que presuntamente pertenecen los doce detenidos es de una "peligrosidad extrema".

"Estamos clara y objetivamente ante una célula terrorista de una peligrosidad extrema", dijo el fiscal, quien añadió: "es necesario poner en práctica todas las disposiciones, empleando todos los poderes que nos confiere la ley, para acabar con estas acciones y prevenir cualquier riesgo de una ataque terrorista en Francia".

El fiscal justificó la prolongación de la detención por considerarse que, con los elementos de los que se dispone, "existe un riesgo inminente de una acción terrorista" en territorio galo.

El fiscal dijo que en ese garaje se han descubierto un fusil de aire comprimido y una pistola, sacos con nitrato potásico, nitrato y azufre, así como ollas y bombillas, todos ellos elementos que pueden servir para fabricar "artefactos explosivos caseros".

Añadió que el titular del garaje es la misma persona en cuyo domicilio se encontró una lista con anotaciones manuscritas con nombres de asociaciones judías.

Molins añadió que aún no se ha podido determinar si entre los detenidos están los dos sospechosos de haber atentado contra un comercio judío en Sarcelles, cerca de París, el pasado 19 de septiembre, y que es el origen de la investigación que permitió las detenciones.

La redada se produjo el sábado pasado, en zonas próximas a la capital francesa, en Cannes (sureste) y Estrasburgo (este) donde en una intervención policial resultó muerto uno de los presuntos integrantes de la red islamista, identificado como Jérémie Sidney, de 33 años.

Sidney fue abatido por disparos de la policía cuando los agentes entraron en su domicilio y, según la Fiscalía de la República de aquella ciudad, disparó a su vez contra dichos efectivos.

El fiscal, que hizo una declaración en la que no admitió preguntas de la prensa, destacó que la prórroga excepcional de la detención de presuntos terroristas sólo se ha autorizado anteriormente una vez desde que se permitió legalmente esta posibilidad, hace seis años.

Molins precisó que podría aplicarse otra prórroga de 24 horas, en cuyo caso los detenidos podrían seguir siendo interrogados por los funcionarios de la policía judicial hasta un total de seis días desde que fueron detenidos.