La defensa de Saif el Islam mantuvo hoy que el hijo del exdictador libio Muamar el Gadafi será condenado a muerte de ser juzgado en Trípoli, por lo que instó a la Corte Penal Internacional (CPI) a que no colabore en un proceso que puede desembocar en una ejecución o ahorcamiento.

"La CPI no debería participar en un proceso que puede acabar en la pena de muerte", dijo la abogada australiana Melinda Taylor, que el pasado mes de julio fue detenida en Libia por haber querido entregar presuntamente documentos confidenciales a Saif el Islam.

La abogada, que forma parte del equipo de abogados defensores designados por la CPI a Saif el Islam Gadafi, añadió que un juicio al acusado en Libia "solamente tendrá un semblante de imparcialidad".

También denunció las condiciones de incomunicación de El Islam en la cárcel de Zintan (noroeste de Libia) en la que se encuentra desde que fue detenido el pasado noviembre de 2011, un mes después de la caída del régimen libio, cuando una muchedumbre de insurgentes mató a su padre.

La CPI celebró hoy y ayer sendas vistas en torno a dónde se debe de juzgar al hijo de Gadafi, si en Trípoli o en La Haya, una cuestión sobre la que los jueces de ese organismo judicial son los que tienen la última palabra.

La Haya reclama a Said el Islam porque por el momento su Fiscalía es la única que ha emitido una acusación oficial y una orden de arresto en su contra.

En mayo pasado, Libia cuestionó las competencias de la CPI para juzgar al hijo de Gadafi e instó a los jueces a que rechacen la admisibilidad del caso, una cuestión sobre la que los magistrados todavía no han decidido.

Ayer, Libia pidió más tiempo a la CPI para juzgar en su propio territorio a Saif el Islam, a quien el alto tribunal acusa de presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en ese país magrebí durante las revueltas insurgentes en febrero de 2011.

Trípoli argumentó que necesita tiempo para poder establecer un sistema judicial estable que garantice un juicio justo a El Islam.

La representación libia también especificó que el país incorporará los crímenes de guerra y lesa humanidad a su legislación, por lo que El Islam podrá ser juzgado en Trípoli por los mismos crímenes de los que le acusa la CPI, algo que hoy también cuestionó la defensa.