La izquierda brasileña se solidarizó hoy con el exministro José Dirceu, uno de los hombres más poderosos en el primer mandato presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva, quien este martes fue condenado por corrupción por el Tribunal Supremo.

"Es de extrema gravedad lo que ocurrió este martes 9 de octubre, que pasa a la historia de Brasil como el día del oprobio nacional", afirmó el secretario de Comunicación del Partido Comunista do Brasil (PCdoB), José Reinaldo Carvalho, en una nota publicada en el Portal Vermelho.

Dirceu, uno de los líderes más importantes de la izquierda brasileña, fue ministro de la Presidencia durante el primer mandato de Lula y este martes el Supremo lo responsabilizó por una red de que sobornó a diputados de cuatro partidos entre 2002 y 2005.

Junto con Dirceu fueron condenados por corrupción activa el expresidente del Partido de los Trabajadores (PT) José Genoino, actual asesor del Ministerio de Defensa, y el antiguo tesorero de esa formación, Delubio Soares.

Carvalho respaldó la tesis del PT, al que pertenecen Lula, Dirceu y la jefa de Estado, Dilma Rousseff, y afirmó que la acusación contra el exministro fue "improcedente, basada en mentiras y en declaraciones de efecto".

De esa manera, según el dirigente del PCdoB, se le dieron a una "prensa furibunda los elementos de agitación política y se alimentaron los sueños de una oposición fracasada y sin banderas".

El PT todavía no se pronunció oficialmente, pero se conjetura que lo hará hoy mismo, después de una reunión de su dirección nacional que ha sido convocada en la sede de esa formación, en Sao Paulo.

No obstante, varios de sus dirigentes reaccionaron contra el Supremo y, aunque dijeron "respetar" la sentencia, la calificaron de "política" e "injusta".

El jefe del grupo parlamentario del PT en la Cámara de Diputados, Jilmar Tatto, afirmó que se trata de "una tremenda injusticia", pero apuntó que "en este momento de tristeza" al partido no le cabe otra actitud que "respetar" la decisión.

Lula no ha hecho aún ningún comentario público sobre el fallo que condena a quien fue su "mano derecha" en la época del escándalo, pero la prensa local sostiene que tuvo reuniones privadas con varios dirigentes del PT en las que calificó la condena de "hipócrita".

Los medios también sostienen que Lula instó al PT a "pasar a la ofensiva" y a defender los logros sociales de su Gobierno, así como la tesis de que durante su gestión la corrupción fue enfrentada como "nunca antes" se hizo en el país.

Personalidades de la cultura que militan en el campo socialista también expresaron su solidaridad a Dirceu, como lo hizo el escritor Fernando Morais, quien desde hace meses trabaja en un libro sobre la vida del exministro.

"Es una injusticia", declaró Morais, quien consideró que "no se juzgó a Dirceu, sino al primer trabajador que llegó a la Presidencia de Brasil y a su Gobierno", en una clara alusión a Lula.

La oposición, por su parte, reaccionó en forma tibia aunque contundente en algunos casos.

El jefe del grupo parlamentario del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Álvaro Dias, dijo que la condena contra Dirceu "deja una mancha imborrable en la historia del PT, que tendrá que convivir con ese escándalo para siempre".

José Serra, candidato del PSDB a la alcaldía de Sao Paulo, quien disputará la segunda vuelta de las elecciones con Fernando Haddad, del PT, llevó el asunto a la órbita electoral y declaró que su adversario "afirma que Dirceu era un angelito", que el asunto fue "una invención" y que "no hubo nada de lo que juzga el Supremo".