El gobierno del ministro de Italia Mario Monti anunció el miércoles un recorte al impuesto sobre la renta para los que menos ganan, una decisión inesperada que busca aligerar la carga de las medidas de austeridad que se están aplicando para reducir la deuda pública.

El gobierno informó que la reducción es parte de un proyecto de presupuesto que permitirá balancear el plan de gastos 2013, pero también dar algo de alivio a las familias de bajos ingresos y apoyar la actividad económica y el empleo.

"Este presupuesto muestra que la disciplina presupuestal, vigorosamente buscada por este gobierno desde el primer día a cargo, da resultados", dijo Monti el miércoles por la mañana después de reunirse con su gabinete en un encuentro que concluyó después de la medianoche.

Entre las medidas están una reducción en la tasa del impuesto sobre la renta de 23% a 22% para quien perciba hasta 15.000 euros anuales (unos 19.000 dólares) y de 27% a 26% para quien gane entre 15.000 y 28.000 euros (de 19.000 a 39.000 dólares).

El impuesto al valor agregado se incrementará a partir del 1 de julio en un punto porcentual a 22%, en lugar de los dos puntos que se tenían previstos.

El gobierno también anunció recortes adicionales al gasto por 3.500 millones de euros (4.511 millones de dólares) y un nuevo gravamen a las transacciones financieras que será introducido en 10 países de la eurozona, entre ellos Francia y Alemania.

La necesidad de Italia de recuperar la confianza del mercado en sus finanzas públicas se reflejó el miércoles en un par de subastas de bonos a corto plazo, en las que el gobierno colocó 11.000 millones de euros (14.100 millones de dólares) con tasas de interés ligeramente mayores.

En particular destaca el incremento en la tasa de interés en los bonos a un año de 1,69 a 1,91%, reflejando que los inversionistas están un tanto cautelosos por la deuda italiana. En tanto, el rendimiento de los bonos a 10 años está una asequible tasa de 5%.