El Tesoro italiano logró colocar hoy el máximo que ofrecía de 11.000 millones de euros en bonos a tres meses y a un año, pero se vio obligado a ofrecer una mayor rentabilidad con respecto a la anterior emisión comparable de septiembre.

Se trata de la primera cita que Italia afronta en los mercados de la deuda tras el empeoramiento de las previsiones económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la economía italiana y la zona del euro.

En detalle, se asignaron 8.000 millones de euros en bonos a un año a un interés del 1,941 %, frente al 1,692 % ofrecido en la anterior emisión, así como 3.000 millones de euros en bonos a tres meses con una rentabilidad del 0,765 %, frente a la del 0,700 % que exigieron los inversores en septiembre.