El Banco Central brasileño redujo hoy los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual, hasta situarlos en el 7,25 por ciento anual, dato que marca un nuevo mínimo en el país.

El Consejo de Política Monetaria (Copom) del Banco Central decidió el recorte de los tipos por cinco votos a favor, entre ellos el del presidente de la institución, Alexandre Tombini, y tres en contra, según un comunicado.

La decisión fue adoptada en consideración al "balance de riesgos de inflación, la recuperación de la actividad doméstica y la complejidad que envuelve el ambiente internacional".

De acuerdo con la nota, la estabilidad de las condiciones monetarias por un periodo "suficientemente prolongado" es la estrategia más adecuada para garantizar que la inflación converja hacia la meta del 4,5 por ciento anual, que tiene un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales.

El reciente repunte de los precios en Brasil no ha impedido a la autoridad monetaria aplicar la décima reducción consecutiva de los tipos de interés en el país, en una apuesta por incentivar la competitividad brasileña dentro de un contexto de grave crisis internacional.

Tras conocerse la noticia, el presidente da Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (Fiesp), Paulo Skaf, calificó de acertada la medida en "un escenario de economía mundial débil, con bajo crecimiento y mucha incertidumbre".

En cambio, el sindicato Força Sindical criticó la medida por hallarla conservadora y opinó que los rectores de la economía brasileña están reduciendo la tasa con "cuentagotas".

"Requirió mucho tiempo recortar la tasa básica del 12,5 por ciento al 7,25 por ciento a pesar de que el país necesitaba urgentemente mecanismos que faciliten las inversiones", dijo el presidente de la central sindical, Paulo Pereira da Silva.

El sindicalista dijo que la aplicación paulatina de las rebajas en el precio del dinero confirma que el Gobierno es "conservador" a pesar de tener un discurso en el que defiende que está "empeñado en estimular el crecimiento de la economía" y pidió al Ejecutivo actuar con "más rapidez".