El régimen sirio rechazó hoy la propuesta del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de declarar un alto el fuego unilateral y supeditó una eventual tregua a que los rebeldes cesen sus acciones de violencia.

En declaraciones recogidas por la agencia oficial siria, Sana, el portavoz del Ministerio sirio de Exteriores, Yihad Maqdesi, denunció que en las treguas anteriores cumplidas por el régimen, la insurgencia aprovechó para "ampliar su despliegue armado en algunas regiones".

Por ello, Maqdesi indicó que han pedido a Ban que envíe primero delegados a los países que "financian, arman y entrenan a esos grupos armados, en especial Arabia Saudí, Catar y Turquía", con el fin de que estos estados medien para que los rebeldes pongan fin a la violencia.

"Esos países deben mostrar su compromiso con el cese de esas acciones ya que tienen influencia sobre los grupos armados para que estos cesen la violencia", agregó el portavoz.

Ban dijo ayer en París que le había hecho comprender al Gobierno sirio que "debe declarar un alto el fuego unilateral inmediatamente".

En este sentido, Maqdesi dijo que, en las conversaciones con el secretario general de la ONU, Damasco le recordó que ya aplicaron un alto el fuego en dos ocasiones, la segunda de ellas el pasado 12 de abril -según el plan del entonces mediador para Siria, Kofi Annan-, pero que las treguas fueron violadas por la insurgencia.

"Los grupos armados aprovecharon el compromiso del Gobierno sirio para ampliar su despliegue armado en algunas regiones y se multiplicaron las pérdidas humanos entre civiles y militares debido a las operaciones terroristas de estos grupos", subrayó.

Según Maqdesi, el objetivo de una tregua es lanzar un diálogo político y "no golpear la estabilidad siria".

El portavoz de Exteriores dijo que después de que los citados delegados medien en Arabia Saudí, Catar y Turquía, se deberá informar a las autoridades sirias de los resultados para que estas las estudien y adopten las medidas necesarias.

Durante las dos treguas declaradas desde el inicio de la crisis en marzo de 2011, ambos bandos se han acusado mutuamente de violar el alto el fuego.

El conflicto sirio ha causado ya unos 25.000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250.000 se han refugiado en los países vecinos, según Naciones Unidas.