Un juez colombiano condenó a 24 años de prisión al antiguo jefe paramilitar Salvatore Mancuso, extraditado a Estados Unidos en 2008, por su responsabilidad en una matanza de 19 personas cometida hace casi tres lustros en el sureste del país, informaron hoy en Bogotá fuentes judiciales.

Mancuso fue también multado por el equivalente a 186.841 dólares, según precisó la Fiscalía General, que indicó que este exparamilitar compareció en juicio como coautor de homicidio agravado, terrorismo y concierto para delinquir.

La entidad judicial precisó en un comunicado que Mancuso aceptó los cargos durante una diligencia celebrada el 13 de septiembre de 2011.

El exultraderechista compareció entonces desde la prisión del estado de Virginia en la que se encuentra recluido y el juzgado penal especializado de Villavicencio (centro) que lo enjuició.

Los cargos le habían sido imputados por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, que lo vinculó con la matanza como jefe de las desaparecidas Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU).

El crimen masivo fue cometido el 4 de mayo de 1998 en Caño Jabón, aldea rural de Mapiripán, población del departamento del Meta, del que es capital Villavicencio, por unos 200 paramilitares que habían arribado previamente al caserío vecino de Puerto Alvira.

Según la investigación, en Caño Jabón, los paramilitares intimidaron a los pobladores y "acto seguido los dividieron en dos grupos, los condujeron a la pista de aterrizaje y al parque principal".

"Durante su incursión, los paramilitares ultimaron a 19 personas, saquearon propiedades, incendiaron viviendas y la pista aérea", recordó la Fiscalía, que indicó que dos de las personas asesinadas eran mujeres, una de ellas menor de edad.

Mancuso fue uno de los últimos jefes máximos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), organización que tuvo de matriz a las ACCU y que se disolvió a mediados de 2006 tras desarmar a más de 31.000 paramilitares, dentro de un proceso de paz con el Gobierno del ahora expresidente Álvaro Uribe (2002-2010).

Dos años más tarde, Mancuso y otros trece mandos de las AUC fueron extraditados a Estados Unidos, donde eran reclamados por narcotráfico, lavado de activos y financiación al terrorismo.

La masiva extradición fue autorizada por Uribe, que los acusó de haber incumplido sus compromisos con el proceso de paz.

En Colombia, Mancuso ha sido vinculado con numerosos procesos por homicidio, matanzas, secuestro y desplazamiento forzado, entre otros delitos, y en varios de ellos ha recibido condenas de hasta cuarenta años de prisión.