El primer ministro británico, David Cameron, advirtió hoy de que el Reino Unido afronta "la hora de la verdad" y grandes desafíos para salir de la crisis económica, pero aseguró que el país es "capaz" de conseguirlo.

En un discurso con el que clausuró el congreso anual del Partido Conservador en Birmingham (centro de Inglaterra), Cameron admitió que hay un camino difícil por delante y que la crisis es más profunda de lo que se pensaba, aunque apeló al espíritu de empresa y las "aspiraciones individuales" para volver a la prosperidad.

Al mismo tiempo, el jefe del Gobierno defendió las medidas de recortes del gasto público, en particular las prestaciones sociales, y criticó las propuestas del Partido Laborista de buscar un mayor endeudamiento como manera de estimular la economía.

"Estos son momentos difíciles", aseguró Cameron, que pronunció su discurso delante de una gran bandera británica.

"Aunque los desafíos con los que nos enfrentamos son desalentadores, yo confío en nuestro país. ¿Por qué? porque el Reino Unido puede cumplir. Podemos hacer grandes cosas juntos", dijo.

Al igual que lo hizo el líder laborista, Ed Miliband, en su discurso ante su formación la semana pasada, Cameron habló de su familia y sus esfuerzos para superar situaciones difíciles en la vida.