El Brasil emergente es retratado con humor y drama en "Avenida Brasil", una telenovela que retrata con un realismo inusual a la nueva clase media nacional y que cada noche paraliza al país frente a la televisión.

El culebrón fenómeno de audiencia es emitido en el horario estelar del canal Globo y debe su nombre a una vía que atraviesa los suburbios de Río de Janeiro, donde transcurre la historia.

En el centro de la trama están los nuevos ricos de la familia de Tufao, exfutbolista que triunfó en el Flamengo y en la selección brasileña pero que ha fracasado al no percibir durante años las traiciones y engaños de Carminha, una exprostituta con signos de psicópata con quien se casó sin saber nada de su oscuro pasado.

La historia se desarrolla en Divino, barrio ficticio de la periferia de Río, donde Tufao creció y se hizo futbolista y en el que con los millones ganados construyó una mansión en la que alberga a todos sus familiares.

A diferencia de otras producciones que transcurren en barrios acomodados de Río de Janeiro o de Sao Paulo y que presentan los suburbios como focos de violencia y de pobreza, "Avenida Brasil" muestra otra cara de los barrios populares, donde también hay gente de éxito, como futbolistas y pequeños empresarios que, a pesar del dinero ganado, no reniegan de sus orígenes.

"Esta telenovela refleja el momento especial que vive el país, en el que el dinero está cambiando de manos y el poder adquisitivo de las personas que viven en los suburbios es cada vez más alto", dijo a Efe la profesora Cristiane Costa, de la Universidad Federal de Río de Janeiro y autora de varios trabajos sobre telenovelas.

Más allá de mostrar a la nueva clase media, que con la estabilidad económica ha descubierto las delicias del crédito y el consumo, "Avenida Brasil" tiene todos los ingredientes de un sainete que seduce a gente de todas las condiciones sociales.

Todas las noches millones de brasileños se divierten con la parsimonia del ingenuo exfutbolista, sufren con las maldades de su maquiavélica esposa y se desesperan con la actitud infantil de su hermana Ivana o con las intrigas de Max, el cuñado traidor y verdadero padre de Jorginho y Agatha, los dos hijos criados por Tufao como suyos.

El retrato tragicómico lo completan su madre, Muricy, antigua empleada doméstica con aires de refinada gracias al dinero de su hijo y que vive un romance otoñal con Adauto, un cándido barrendero analfabeto al que triplica en edad.

A la hora de comer suele juntarse a ellos Leleco, sesentón e impulsivo padre de Tufao y exmarido de Muricy, y uno de los personajes más simpáticos de la obra, siempre de aspecto juvenil, vestido con bermudas, camiseta sin mangas y lentes oscuros.

En la mansión todos discuten los asuntos familiares y hasta de pareja en voz alta, algarabías a las que suelen sumarse las empleadas de la cocina que completan el toque de humor de la historia.

Una de ellas es la culta y educada Nina, en realidad una hijastra de Carminha que se las ingenió para entrar a trabajar en la mansión como jefa de cocina y de esta forma poder ejecutar desde adentro una venganza que ha urdido durante años.

Su objetivo es desenmascarar a Carminha, causante de la muerte de su padre, que luego la abandonó en un vertedero de basuras cuando ella era una niña de corta edad y donde luego la adoptó un millonario argentino.

Ese vertedero en las afueras de Río guarda los más escabrosos secretos del pasado de Carminha y de Max, que el país entero espera conocer en los próximos capítulos de la telenovela, que está en sus últimas semanas.

Es justamente el realismo tragicómico con el que el autor Joao Emanuel Carneiro muestra la vida cotidiana de un barrio carioca de clase baja lo que ha disparado sus índices de audiencia.

En el esperado capítulo de este lunes, en el que el Tufao expulsó a Carminha de la mansión tras comprobar sus traiciones, "Avenida Brasil" batió récord de audiencia con 52 puntos, según el instituto Ibope.

En las últimas semanas la trama ha estado entre lo más leído en los portales de internet y en Twitter lideró el lunes los asuntos más comentados en Brasil.

"El suburbio finalmente apareció en la televisión, sin folclore y sin ideologías", escribió en el diario O Globo el director de cine Arnaldo Jabor, quien considera que esta telenovela "mató nuestra hambre de verdades".