El comisionado para la vivienda del gobierno regional de Milán fue arrestado el miércoles y acusado de haber pagado 200.000 euros (260.000 dólares) a hampones para asegurarse una victoria electoral. Es el más reciente escándalo que involucra a funcionarios públicos italianos acusados de abuso del poder o de enriquecimiento ilícito en sus cargos.

Una serie de investigaciones sobre la corrupción en recientes semanas ha abarcado a políticos de todo nivel, en varias regiones y de casi todos los partidos políticos, lo que lleva a suponer a algunos observadores que los italianos optarán por quedarse en sus casas en vez de votar por una clase política cada vez más desacreditada en las elecciones previstas para dentro de algunos meses.

La investigación de la supuesta compra de votos por parte de Domenico Zambetti pone de manifiesto la infiltración de la "'ndrangheta" en la maquinaria política de la acaudalada región norteña de Lombardía. La "'ndrangheta" tiene su sede en la Calabria, en el sur, pero en las últimas décadas ha ido penetrando el ámbito político, comercial y financiero de Milán, la capital financiera italiana, dicen los investigadores.

El capitán de los carabineros Paolo Saliani dijo que Zambetti fue acusado de corrupción, asociación con la mafia y compra de votos a la "'ndrangheta" en las elecciones del 2010. A cambio de los votos proporcionados, el grupo delictivo esperaba favores del político, agregó Saliani.

Los llamados telefónicos y mensajes de correo electrónico a la oficina de Zambetti no obtuvieron respuesta.

Versiones de prensa dijeron que Zambetti era el quinto comisionado en Lombardía investigado en los últimos meses, lo que provocó pedidos provenientes de todo el espectro político para que renuncie el gobernador de Lombardía, Roberto Formigoni. Este se ha negado y se ha limitado a decir que las acusaciones contra Zambetti son "graves" y que ha sido suspendido.