El veterano lanzador Chris Carpenter recuperó su condición de estelar y lo hizo en la capital de la nación donde llegó para guiar a los Cardenales de San Luis al triunfo por blanqueada de 9-0 ante los Nacionales de Washington en el tercer partido de la serie de división del "Viejo Circuito".

Carpenter, que salió por cuarta vez al montículo en lo que va del año, volvió a ser el lanzador que hizo posible que los Cardenales ganasen el título de la Serie Mundial del 2011, e hizo un trabajo excepcional con su serpentina.

A sus 37 años, Carpenter, completamente recuperado de la operación a que fue sometido para corregirle el adormecimiento que padecía en el lado derecho de su hombro y brazo, lanzó algo más de cinco entradas sin permitir anotación y abrió por completo el camino del triunfo, que dejó a los Cardenales con la ventaja de 2-1 en la serie al mejor de cinco juegos.

Carpenter (1-0) espació siete imparables, dio dos bases por bolas y retiró a dos bateadores por la vía del ponche después de realizar 106 lanzamientos y 69 fueron "strikes".

Los relevistas Trevor Rosenthal, el mexicano Fernando Salas y Joe Kelly se encargaron de sacar los últimos 10 "outs" del partido sin permitir tampoco anotación ante la frustración de los 45.017 espectadores que llenaron el National Park, de Washington, --nueva marca--, por ver por primera vez en 79 años acción de la fase final de las Grandes Ligas.

La última vez que se jugó un partido de la fase final en la capital de la nación fue en 1933 cuando los desaparecidos Senadores de Washington disputaron y perdieron la Serie Mundial ante los Gigantes de Nueva York.

Ahora su gran esperanza estará puesta para el cuarto partido que se jugará mañana jueves con el abridor Kyle Lohse que trabajará para los Cardenales y Ross Detwiler que lo hará por los Nacionales.

El manejador de los Nacionales, Davey Johnson, sigue sin arriesgar con el lanzador estelar Stephen Strasburg de cara a que no quiere que sufra una recaída en su recuperación y ponga en peligro su futuro profesional.

Si Carpenter y el bullpen hicieron un trabajo perfecto para los Cardenales, actuales campeones de la Serie Mundial, el campocorto novato Pete Kozma, de 24 años, puso el bate oportuno y explosivo al pegar jonrón de tres carreras en la parte alta del segundo episodio que ampliaron a 4-0 la ventaja después que en el primer episodio el equipo de San Luis ya había inaugurado la pizarra.

Junto a Kozma, el jardinero izquierdo Matt Holiday volvió a encabezar la artillería pesada de los Cardenales al irse de 5-3 con dos carreras impulsadas y anotación.

Mientras que el jardinero derecho boricua Carlos Beltrán tuvo de 4-2 para pisar una vez la registradora y el central Jon Jay también ligó dos imparables y anotó un par de carreras.

Otros peloteros de los Cardenales que anotaron carrera fueron el receptor boricua Yadier Molina, el tercera base David Freese y el segunda Daniel Descalso, mientras que impulsó carrera lo mismo que lo hizo el Molina.

"Hemos jugado un gran partido, el que necesitábamos para recuperar por completo la confianza de equipo ganador", declaró Mike Matheny, manejador de los Cardenales. "Siempre tenemos la confianza de equipo que se supera ante los retos".

Los Cardenales, que llegaron a la fase final tras ganar el comodín a los Bravos de Atlanta, tuvieron 10 triunfos menos que los Nacionales en la competición de la temporada regular, después de haberla comenzado sin el primera base estelar, el toletero dominicano Albert Pujols, que fichó por los Angelinos de Los Ángeles, y el veterano manejador Tony La Russa decidió retirarse.

El gran derrotado del partido fue el abridor Edwin Jackson (0-1) que trabajó cinco entradas para ser castigado con ocho imparables, cuatro carreras limpias, dio una base por bolas y abanicó a cuatro bateadores, siendo abucheado cuando se retiró del montículo.

Pero los cuatro relevistas que utilizó Johnson tampoco estuvieron mejor al ceder otras cuatro carreras, mientras que el bullpen de los Cardenales siguió intratable para mantener a cero su casilla y asegurar la gran victoria de su equipo y de Carpenter que volvió ser la gran figura del partido y el talismán ganador de los actuales campeones de la Serie Mundial.