Los beneficios de las grandes corporaciones de Wall Street aumentarán este año aunque se espera que el sector siga destruyendo empleo, según se desprende de un informe publicado hoy por el fiscal de cuentas (contralor) del estado de Nueva York, Thomas DiNapoli.

"El sector está en periodo de transición y la volatilidad en los beneficios y el empleo demuestran que aún no hemos alcanzado la normalidad", afirmó DiNapoli, quien achacó esta situación a que Wall Street aún está "lidiando con los efectos secundarios de la crisis, las nuevas regulaciones y una lenta recuperación económica".

DiNapoli detalló en el informe que, en la primera mitad de 2012, el sector financiero ganó 10.500 millones de dólares "y que está en camino de obtener más de 15.000 millones de dólares para finales de año, a menos que evoluciones adversas erosionen la rentabilidad, como ocurrió el año pasado".

Así, aunque en la primera mitad de 2011 se obtuvieron unas "fuertes" ganancias de 12.600 millones de dólares, en el segundo semestre se registraron pérdidas de 4.900 millones por el empeoramiento de la crisis de deuda soberana, con lo que el final de año arrojó unos "decepcionantes" beneficios de 7.700 millones.

DiNapoli señaló que el sector financiero sólo ha recuperado el 28 % de los 28.100 empleos que perdió durante su recesión, mientras que, desde el inicio de 2012, ha perdido 1.200 empleos, y se espera que, en lo que queda de año, se sigan contrayendo.

Además, en febrero de 2012, el total de las bonificaciones recibidas por los empleados del sector descendieron un 13,5 %, hasta los 19.700 millones de dólares, y se espera que, en la segunda mitad del año, sigan disminuyendo.

Sin embargo, el promedio salarial de Wall Street fue el más alto de los obtenidos en los principales sectores de la ciudad de Nueva York.

En el último año fiscal, las actividades financieras supusieron el 14 % de las ganancias por impuestos recaudadas en el estado de Nueva York, lejos del 20 % que representaban en 2007-2008.

En ese sentido, DiNapoli indicó que "el modo en que el sector negocie con esta incertidumbre continuada podría tener repercusiones en la rentabilidad y las finanzas del estado y la ciudad de Nueva York".