La Premio Nobel de la Paz 2011, la liberiana Leymah Gbowee, acusó a la presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf, con la que compartió el galardón, de no esforzarse lo suficiente en luchar contra la corrupción de los miembros del sector público de su país, informó hoy a Efe su portavoz.

Gbowee, que hasta ahora era presidenta de la Iniciativa para la Paz y la Reconciliación de Liberia (PRI, sus siglas en inglés), presentó su dimisión después de haber ocupado el puesto desde hace tan sólo un año, cuando la propia Sirleaf anunció su nombramiento.

Según dijo hoy a Efe el portavoz de Gbowee, Omecee Johnson, la premio Nobel presentó su renuncia al considerar que Sirleaf era incapaz de luchar contra los sobornos y los favoritismos que invaden la Administración de Liberia.

Desde que fuera nombrada presidenta de la PRI, Gbowee cuestionó en numerosas ocasiones los cargos lucrativos que ocupaban en el Gobierno varios de los hijos de la jefa de Estado de Liberia.

El portavoz de Gbowee recordó además que en febrero de 2011 se cuestionó públicamente la credibilidad de la premio Nobel de la Paz, cuando se reveló que el Gobierno de Liberia destinaba a la PRI 500.000 dólares, mientras que a la Comisión Independiente Nacional de Derechos Humanos sólo recibía 43.000 dólares.

"Esto cuestionó la capacidad de Gbowee de reconciliar al pueblo de Liberia y desacreditó su imagen pública", señaló Johnson.

"No puede haber engaño ni inseguridad en un proceso de reconciliación, porque entonces todo el proceso tiende a no ser fiable", agregó.

La activista liberiana Leymah Roberta Gbowee lideró un movimiento pacifista integrado por mujeres que logró el anhelado sueño de poner fin a la guerra civil que devastó Liberia entre 1989 y 2003.

Tras 14 años de un conflicto en el que murieron más de 200.000 personas, Gbowee unió a mujeres de distintas religiones para exigir el fin de la guerra.