La OTAN hizo hoy un llamamiento a todos sus miembros para que mantengan un gasto militar suficiente y no pongan en riesgo su seguridad por los recortes presupuestarios, en un momento en el que la Alianza se prepara para un cambio radical con su salida de Afganistán.

"Necesitamos un gasto inteligente y suficiente. Sé que la prioridad en muchos países es cuadrar los presupuestos, pero también tenemos que preparar el terreno para cuando nuestras economías mejoren, porque la seguridad es base para la prosperidad", señaló el secretario general, Anders Fogh Rasmussen, tras la primera jornada de la reunión que celebran los ministros de Defensa del bloque.

Según Rasmussen, mantener la seguridad en los actuales tiempos de "austeridad económica" es "uno de los desafíos más urgentes" para la Alianza.

El mensaje va dirigido, sobre todo, a los miembros europeos de la organización, los que más han recortado la inversión en Defensa y que han recibido peticiones explícitas de Washington para que aporten más.

Las carencias europeas quedaron en evidencia en la operación desarrollada el pasado año en Libia, donde necesitaron a Estados Unidos.

Según fuentes de la OTAN, el gasto militar estadounidense representó en 2011 el 77 % del total de la Alianza Atlántica y sólo 4 países de la organización alcanzan un gasto en Defensa del 2 % de su Producto Interior Bruto (PIB).

Hoy, los veintiocho aliados repasaron los progresos obtenidos en su iniciativa de la "Defensa Inteligente", diseñada precisamente para aumentar la cooperación en materia militar y reducir así el impacto de los recortes del gasto.

La estrategia, acordada en mayo en la última cumbre de la organización, cuenta ya con algo más de una veintena de proyectos multinacionales con los que se pretende garantizar que la OTAN mantenga o se haga con capacidades consideradas clave como municiones inteligentes, aviones de vigilancia o equipos de repostado en vuelo.

El ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, también urgió hoy en una rueda de prensa a acelerar esa estrategia.

Una de las grandes preocupaciones de los aliados es mantener la "disponibilidad" y la "interoperabilidad" de sus ejércitos una vez que se termine la operación de combate en Afganistán, donde han trabajado unidos durante casi una década.

Con ese objetivo, Rasmussen explicó que el bloque está estudiando nuevos usos para sus limitados fondos comunes, en cuyo uso se podría dar prioridad al entrenamiento conjunto o la adquisición de material que pueda ser usado por varios países.

El año 2014, cuando se completará la retirada del grueso de tropas de Afganistán, es calificado por fuentes de la Alianza como un "momento crucial" para el futuro de la organización.

Mañana, los ministros de Defensa repasarán la situación en el país y recalcarán su compromiso con el calendario previsto, avanzó hoy Rasmussen.

Los ministros prestarán especial atención al fuerte aumento de los ataques contra las tropas aliadas perpetrados por soldados y policías afganos.

Este tipo de acciones se han cobrado la vida de 53 efectivos de la OTAN en lo que va de año y "han minado la confianza" entre las fuerzas internacionales y sus socios afganos, tal y como admitió la pasada semana el secretario general.

Además, según fuentes diplomáticas, se teme que el problema pueda crecer conforme la OTAN vaya retirando al grueso de sus tropas y deje en Afganistán un operativo centrado casi exclusivamente en formar y dar apoyo a las fuerzas de seguridad del país.

Los ministros tienen también previsto respaldar las grandes líneas políticas sobre las que se asentará esa misión, cuyos detalles se discutirán a lo largo del próximo año.

Aunque no figura en la agenda, la tensa situación entre Turquía y Siria ha centrado hoy gran parte de la reunión ministerial.

Rasmussen aseguró hoy que la Alianza tiene "preparados todos los planes necesarios" para defender a Turquía de los ataques desde territorio sirio si la situación lo requiere.

El político danés, sin embargo, insistió en que la OTAN espera que "no sea necesario" actuar y defendió una solución política al conflicto.