El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, expresó hoy su confianza en que la economía del país crezca el 2 % este año, la tasa más baja en Centroamérica, según organismos financieros internacionales.

"Debemos mantener nuestra perspectiva de crecimiento y hacer todos los esfuerzos posibles para alcanzar el 2 % que nos trazamos como meta" para 2012, declaró Funes a los periodistas después de un acto oficial en Chalatenango (norte).

"Si la realidad económica, tanto nacional como internacional, acaba imponiéndose y estas posibilidades de crecimiento se reducen, tenemos que asumirlo con realismo y con pragmatismo, pero como Gobierno no renunciamos a seguir haciendo los esfuerzos necesarios para alcanzar el 2 % que hemos proyectado", sentenció.

La meta de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de El Salvador para el próximo año es del 2,3 %, recordó el mandatario.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló ayer en un informe que El Salvador tendrá el menor crecimiento del PIB en Centroamérica este año, el 1,5 %.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) apuntó en otro informe el pasado día 2 que el crecimiento de la economía salvadoreña será del 2 % y también precisó que será el menor en Centroamérica.

Funes atribuyó este bajo crecimiento a la poca inversión privada, a varios desastres naturales ocurridos en los últimos años y a la crisis económica de Estados Unidos, principal mercado de las exportaciones salvadoreñas y fuente de remesas familiares.

"El Salvador no ha crecido a una tasa mayor, primero, porque ha sido víctima de varios fenómenos climatológicos que consecutivamente se han venido dando y acumulando en el país", argumentó.

"Sólo en mi Gobierno (2009-2014) se han dado cinco de ellos, y el último, la depresión tropical 12-E (hace un año), provocó daños por el orden de 1.300 millones de dólares. Eso, por supuesto, cambia el comportamiento a la tasa de crecimiento" económico, remarcó.

"La economía estadounidense también ha ralentizado su crecimiento, y eso nos impacta más que a cualquier otro país", añadió Funes.

Enfatizó que la economía de El Salvador es "quizás la más vinculada de toda la región centroamericana a la economía de Estados Unidos", donde viven alrededor de 2,5 millones de salvadoreños que envían dinero a sus familiares.

Esas "remesas representan casi el 20 % de nuestro PIB, sobrepasan en términos de ingresos a las exportaciones tradicionales", refirió.

Las remesas alcanzaron 2.590,7 millones de dólares durante los primeros ocho meses de este año y las exportaciones totales sumaron 3.649,2 millones de dólares en ese mismo período, de las cuales 1.663,6 millones fueron a Estados Unidos, según datos oficiales.

Funes también recordó que la economía salvadoreña está "dolarizada", y "todo eso determina que la crisis en Estados Unidos impacte más a El Salvador que al resto de países" de la región.

Y si, además, "tenemos un bajo nivel de inversión privada, ¿entonces cómo va a haber más crecimiento?", se preguntó.