El ministro de Economía de España minimizó el pronóstico del Fondo Monetario Internacional (FMI) de que la economía española se contraerá 1,3% el próximo año — más del doble de su pronóstico previo — diciendo el martes que la proyección no está escrita en bronce.

Hablando en Luxemburgo, Luis de Guindos señaló que él respetaba el pronóstico del FMI, que es también de más del doble de la predicción del gobierno español, pero agregó que España parte de la premisa de que no desea que tales pronósticos de crecimiento económico se hagan realidad.

El FMI había pronosticado previamente que la economía de España — la cual ya se encuentra en una recesión en recaída — se contraería 0,6% en 2013. El gobierno considera que la contracción será de 0,5%.

La institución financiera internacional dijo que la economía de España se contraería 1,5% este año, una cifra que coincide con la proyección del gobierno.

España, con cerca de 25% de desempleo, ha implementado una serie de medidas de austeridad, así como reformas financieras y laborales, en un intento desesperado por reducir su déficit y convencer a los inversionistas de que puede manejar sus finanzas sin ayuda exterior.

A España ya se le otorgó un préstamo de 100.000 millones de euros por parte del grupo de naciones de la eurozona para ayudar a sus bancos más golpeados por el colapso del inflado sector de bienes raíces del país con el acometimiento de la crisis en 2008.

Ahora está presionando para que el Banco Central Europeo (BCE) intervenga en el mercado secundario y reduzca sus costos de préstamo, pero el BCE insiste en que el país debe primero solicitar ayuda formalmente.

Además de sus bancos en problemas, muchos de los gobiernos regionales de España también tienen dificultades financieras y requieren ayuda.

Entre ellos se encuentra la poderosa región de Cataluña, en el noreste de la nación, cuyo gobierno y Parlamento resucitaron una iniciativa dormida durante mucho tiempo para separarse de España y ahora realizarán un referendo sobre autonomía.