El ex presidente de Colombia, Alvaro Uribe, arremetió este martes desde Nueva York contra su sucesor, Juan Manuel Santos, por las negociaciones en marcha con la guerrilla de las FARC para llegar a un acuerdo de paz, al asegurar que no se pueden otorgar derechos políticos a "criminales responsables de atrocidades".

"Nunca acepté otorgar derechos políticos a estos criminales", dijo Uribe durante la presentación de su libro de memorias "No hay causa perdida" (Penguin), en un acto organizado por la Hudson Union Society.

El ex presidente colombiano hizo estas declaraciones luego que el público le preguntara qué opinaba sobre el proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia que vive actualmente el país suramericano.

"Cuando lean mi libro se darán cuentan de las diferencias (de su política contra las guerrillas) a cómo se trata el asunto actualmente", dijo Uribe, quien defendió su política de "reinserción" de ex guerrilleros y paramilitares, pero "sin impunidad".

"Reinserción sin impunidad, conversaciones sin impunidad", reivindicó.

Santos llegó al poder en 2010 después de que Uribe lo escogió como su sucesor, pero desde entonces se han distanciado y el ex presidente se ha distinguido recientemente por sus críticas al gobierno a través de su cuenta en Twitter.

Por otro lado, Uribe respondió a las críticas realizadas este lunes desde Cuba por uno de los negociadores de las FARC, Rodrigo Granda, en las que lo acusó de boicotear el diálogo entre el gobierno y el grupo guerrillero. "Eso es lo que dicen los matones, hombre", dijo escuetamente tras ser preguntado por The Associated Press.

Durante el acto, Uribe hizo un breve repaso sobre su experiencia como presidente del país (2002-2010), y episodios de su vida como el asesinato de su padre en 1983 a manos de las guerrillas cuando lo intentaron secuestrar.

También recordó sus relaciones con otros mandatarios como el estadounidense George W. Bush, del que dijo tener "excelentes recuerdos" por "su manera de hablar espontánea", expresó sonriendo, y "porque tomó decisiones cruciales" para Colombia como "la venta de armas de precisión" para luchar contra el narcotráfico.