El delantero Wilmer Aguirre, del San Luis mexicano, y el centrocampista Paolo Hurtado, del Paços de Ferreira portugués, se unieron hoy a la concentración de la selección peruana en Cuzco y completaron el equipo que se enfrentará este viernes a Bolivia, en La Paz, en las eliminatorias del Mundial 2014.

Ambos comenzarán los entrenamientos sobre los 3.400 metros de altitud de Cuzco, donde una selección de jugadores peruanos que mejor rinden a esta altitud se prepara para intentar arrebatarle puntos a Bolivia.

Aguirre declaró que el encuentro en La Paz "será difícil" pero consideró que "la aclimatación vendrá bien para sacar al menos un punto" y valoró "la oportunidad de estar de nuevo en la selección".

La selección peruana, dirigida por el asistente Pablo Bengoechea, goleó el lunes por 4-0 un encuentro amistoso frente al Real Garcilaso del Cuzco, con goles de Michael Guevara, Juan Cominges, William Chiroque y Christian Cueva.

El seleccionador Sergio Markarián, por su parte, se reunió en Lima con los futbolistas que reservará para la visita que el combinado peruano hará a Paraguay el próximo martes.

Entre ellos se encuentran los delanteros Claudio Pizarro y Paolo Guerrero, el defensa Carlos Zambrano y los extremos André Carrillo y Jefferson Farfán, que se incorporaron el lunes al grupo concentrado en la capital peruana.

Markarián declaró que en estos dos partidos "Perú tiene mucho por ganar" porque "tiene al alcance rescatar algunos de esos cinco puntos" perdidos como local, donde fue derrotado 0-1 por Colombia y empató 1-1 con Argentina.

"Ojalá recuperemos todos (los puntos), pero si no lo conseguimos, no quiere decir que esté todo perdido", avisó el uruguayo en referencia a la situación de Perú, que se encuentra en el séptimo lugar de la clasificación, con siete puntos.

Markarián reconoció que Farfán ha llegado con una pequeña molestia, pero aseguró que está bien y lo cuidará "para que pueda competir contra Paraguay".