El dirigente campesino Rafael Alegría denunció el lunes la existencia de un plan asesinarlo y reclamó a las autoridades que le garanticen protección.

Alegría, máximo responsable en Honduras de Vía Campesina, una coalición internacional de organizaciones de defensa de la tierra, anunció en una rueda de prensa en Tegucigalpa su paso a la "semiclandestinidad" y explicó que "el jueves 27 de septiembre recibí una llamada telefónica del ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, comunicándome que tenía información altamente confiable que estarían planeando un atentado contra mí y que debería tomar las medidas de seguridad pertinentes".

La rueda de prensa fue ofrecida entre fuertes medidas de seguridad proporcionadas por las propias organizaciones campesinas.

Alegría añadió que "un día más tarde, el propio presidente Porfirio Lobo me informó de que existía un plan para atentar contra mi persona así como contra el señor César Ham, ministro del Instituto Nacional Agrario, y Ana Pineda, ministra de Derechos Humanos".

"El Presidente fue categórico y nos ha transmitido la misma información a los tres", reiteró Alegría, y añadió "la información ha sido ratificada por el director general de la Policía, general Juan Carlos Bonilla y por Víctor Mesa, miembro de la Comisión de Reforma del Sector Seguridad".

El dirigente campesino dijo, "aquí nací, aquí viví y aquí moriré", y criticó al gobierno porque "si ellos son quienes nos informan de estas amenazas y planes es porque saben de dónde vienen y tenemos que exigirle que desarticule estos planes violentos".

Alegría es uno de los principales implicados en el conflicto por la tierra del Valle del Bajo Aguán que enfrenta a varias organizaciones campesinas con terratenientes locales y ha dejado más de 60 muertos en los últimos dos años.

Pese a los intentos del gobierno por implementar un pacto de compra de la tierra a sus actuales propietarios para poder vendérsela a los campesinos, la solución no parece cerca y el conflicto sigue intensificándose.

Hace pocos días y Pineda también denunciaron la existencia de planes para asesinarlos y que el presidente les había informado de los mismos y reforzado su seguridad personal.

La dirección de comunicación de la presidencia confirmó la existencia de las llamadas de aviso a ambos ministros, no así la del dirigente campesino.

Alegría, además de ser un conocido dirigente campesino, pertenece también a LIBRE, el partido que agrupa a los partidarios del ex presidente Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de estado en junio de 2009.

En julio de 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió medidas cautelares para la protección de Alegría que hasta el momento no han sido aceptadas.

Recientemente, uno de sus colaboradores, el abogado Antonio Trejo, que representaba a los campesinos del Valle del Bajo Aguán, fue asesinado por desconocidos en septiembre tras haber solicitado en reiteradas ocasiones medidas de protección debido a las amenazas que había recibido. Poco después, el Fiscal de Derechos Humanos de Choluteca, en el sur del país, también fue asesinado por desconocidos.

Trejo, al igual que Ham, también denunciaba en la solicitud de medidas de protección ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que culparía de su muerte a Facussé.

Recientemente, Naciones Unidas ha hecho públicas cifras que señalan a Honduras como el país más violento del mundo con 91 homicidios por cada 100.000 habitantes, una cifra que sitúa los niveles de violencia diez veces por encima de lo que la Organización Mundial de la Salud considera una epidemia.

El Defensor del pueblo de Honduras ha denunciado en reiteradas ocasiones que el país vive un clima de impunidad, ya que más del 80% de los delitos denunciados nunca llegan a ser investigados ni juzgados.