El presidente Hugo Chávez amplió su ventaja lograda en la víspera en los comicios que le aseguraron su tercera relección consecutiva en una reñida contienda de la que la oposición salió fortalecida con un abultado caudal de votos de más de seis millones de sufragios.

No se anunciaron de inmediato las actividades oficiales de Chávez, quien debe asumir en enero un nuevo mandato de seis años, del 2013 al 2019.

El Consejo Nacional Electoral, máxima autoridad para los comicios, divulgó la tarde del lunes un tercer boletín oficial con resultados de la elección presidencial del domingo y con 96,6% de los votos escrutados el presidente Chávez consiguió 7,96 millones de votos o 55%, mientras su principal contrincante Henrique Capriles, obtuvo 6,42 millones de votos o 44,39%.

La diferencia entre ambos aspirantes de 1,2 millones de votos del primer boletín divulgado el domingo, se amplió a 1,5 millones de boletas, por los datos del tercer reporte oficial.

El vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, le dijo a los reporteros a bordo del avión presidencial, cuando el presidente Barack Obama se dirigía a California, que felicitaba al país por la jornada democrática; pero "nosotros tenemos nuestras diferencias con el presidente Chávez".

Chávez ha mantenido tirantes relaciones con Estados Unidos desde que asumió el gobierno en 1999, pero las frecuentes fricciones no han afectado los estrechos lazos comerciales que tienen ambos países especialmente en el área petrolera.

Ambos gobiernos aumentaron el distanciamiento en el 2010 luego que Caracas retiró la aprobación de embajador que fue concedida al estadounidense Larry Palmer, quien dijo durante su proceso de confirmación en el Senado que la inteligencia cubana había infiltrado a las fuerzas de seguridad venezolanas. En respuesta, Washington pidió no volver al embajador venezolano tras unas vacaciones en diciembre. Desde el 2010 las misiones de ambos países se mantienen sin embajador.

Chávez, un teniente coronel retirado del Ejército, de 58 años, había dicho que aspiraba ganar los comicios del domingo con 10 millones de votos.

Con respecto a su pasado triunfo, en las elecciones presidenciales de diciembre de 2006, el presidente consiguió poco más de medio millón de votos adicionales de aquella victoria que obtuvo con 7,309 millones de votos, por los datos del Consejo.

Las cifras reflejan un de la oposición venezolana en el mismo lapso: en el 2006 el contrincante de Chávez, Manuel Rosales, obtuvo 4,2 millones de votos, frente a los poco mas de siete millones de boletas del mandatario. La víspera Capriles superó los seis millones de votos.

De allí que en su discurso de aceptación de la victoria de Chávez, Capriles enviara un mensaje al presidente diciendo que "espero que un proyecto que lleva 14 años asuma y entienda que casi la mitad del país no está de acuerdo con esta opción". Capriles se refería a la población electoral inscrita de casi 19 millones de venezolanos.

Chávez, en cuyo discurso de celebración la noche del domingo agradeció el reconocimiento de su contrincante, pareció entender el mensaje y afirmó en esas palabras de victoria desde la casa de gobierno que "comienzo enviándoles este saludo y extendiéndoles estas dos manos...porque somos hermanos en la patria".

El mandatario dijo que trabajaría más y con mayor eficiencia para lograr una mejor vida para los venezolanos.

El presidente no se ha referido a su estado de salud y luego que dijera en meses pasado que ya estaba libre de un cáncer por el cual fue operado en junio del 2011 y luego en febrero pasado.

Los gobiernos de Colombia y Bolivia felicitaron también a Chávez y al pueblo venezolano por su victoria en las elecciones presidenciales.

"El gobierno de La República de Colombia felicita al pueblo venezolano por su amplia y pacífica participación en la jornada electoral", dijo la cancillería colombiana en un comunicado divulgado el lunes.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos felicitó a su colega venezolano y "le desea éxitos en su nuevo período".

Agregó el escrito que "para Colombia será una prioridad trabajar con Venezuela en el mantenimiento y fortalecimiento de las relaciones"

El gobierno de Santos reanudó relaciones diplomáticas con Venezuela en agosto del 2010, un mes después de que Chávez las rompiera por disputas políticas con el ahora ex presidente Alvaro Uribe. Desde entonces Bogotá ha cuidado cada declaración y medida con el vecino país, al punto que el propio Santos cesó críticas, cuando era ministro de Defensa (2006-2009) sobre el apoyo de Venezuela a las guerrillas y la falta de cooperación en la lucha antidrogas.

El presidente boliviano Evo Morales, por su parte, destacó que la victoria de Chávez "consolida el movimiento programático anticapitalista en el continente. Es un triunfo de los países del ALBA".

Morales y Chávez son estrechos aliados y sus países forman parte de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

"Este proceso de transformaciones es imparable en América Latina porque los modelos impuestos por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional no resuelven los problemas", acotó.

"Después de Fidel Castro, Hugo Chávez es el más solidario" con los pueblos del continente, añadió.

En las calles de Caracas, la jornada parecía de un feriado con poco tránsito y muchas oficinas y comercios cerrados tras la agitada semana de cierre de campaña y la votación del domingo.

Pero el ambiente de polarización política pareció mantenerse intacto.

Para una simpatizante de Capriles un nuevo mandato del presidente "es una desgracia, ¿cómo es posible que haya venezolanos que sigan apoyando que Chávez, que le den seis años más para seguir destruyendo al país, sembrando el odio y divisiones?", dijo a la AP Andreína Velásquez, una estudiante de 23 años.

"¿Es que ha acaso a la gente no le preocupa tanta inseguridad, que matan a miles de personas cada año para robarle?", dijo la estudiante. "De verdad no me explicó que la gente se venda por promesas y más promesas", acotó Velásquez en una calle del centro de la ciudad.

Pero a pocas cuadras de distancia en el centro capitalino, Jesús Linares, un vendedor ambulante de 29 años, comentó a la AP que la victoria de Chávez era un asunto casi natural.

"No podía ser de otro manera, él tenía que ganar, Chávez está aquí", dijo Linares, apuntando su dedo índice al corazón.

"Sabemos que las cosas no están bien, que hay mucha corrupción en el gobierno; pero no queremos que venga otro y nos quite lo que Chávez nos ha dado", dijo. " Él es sincero cuando habla de su amor a los pobres" .