Bronson Arroyo nunca había ganado en San Francisco pero por fin lo consiguió y con una obra maestra que aumentó la ventaja de los Rojos en postemporada, durante una jornada en que también los Tigres engrosaron su delantera mientras los Yanquis abrieron su serie con un triunfo al igual que los Nacionales.

Este fin de semana hubo varios hitos para los resueltos Rojos, que arrollaron 9-0 el domingo a los Gigantes de San Francisco para tomar una ventaja prominente de 2-0 en su serie divisional en la Liga Nacional y dirigirse a Ohio con paso avasallador.

Ryan Ludwick conectó su primer cuadrangular en postemporada y Ryan Hanigan empujó su primera carrera en playoffs. Más que nada, la noche del domingo fue el turno de Arroyo para celebrar lo que esperaba fuera un vuelo feliz hacia Cincinnati.

"No podíamos ponernos en una situación mejor", dijo. "Eso no quiere decir que vamos a terminar la serie, sino que de manera personal para nosotros, sé que los aficionados van a estar tan animados como nunca en ese estadio desde que fue construido, lo cual va a ser agradable".

Arroyo, que salió sin triunfo en sus primeras seis aperturas en San Francisco, retiró a sus primeros 14 adversario y regaló una gema un día después de que el as dominicano Johnny Cueto, dueño de 19 victorias, abandonó pronto la lomita por una lesión en la espalda.

Los dos Ryan estuvieron muy bien con el bate. Ludwick abrió el segundo capítulo con el primer cuadrangular en postemporada durante su carrera mientras Hanigan conectó un sencillo de dos carreras en la cuarta entrada y un posterior sencillo productor. Jay Bruce agregó un doble de dos vueltas y Joey Votto sumó tres imparables en su primer partido de playoffs con varios hits.

"Estando fuera de casa, uno piensa en que ganar uno sería un éxito y un triunfo", dijo Bruce. "Poder llegar aquí y ganar dos es muy importante".

El ex piloto de San Francisco Dusty Baker regresó a sus viejos terrenos y salió con dos victorias 10 años después de llevar a los Gigantes a seis outs de un título de la Serie Mundial, sin lograrlo.

El tercer partido en la serie a ganar tres de cinco sera el martes en el estadio Great American Ball Park. Homer Bailey (13-10), que lanzó un sin hit el 28 de septiembre en Pittsburgh, sube a la Lomita mientras los Rojos intentan terminar la serie contra el derecho Ryan Vogelsong (14-9).

En Detroit, Al Alburquerque se estiró para atrapar un rodado difícil, y expresó su alegría dándole un beso a la pelota antes de lanzarla a la primera.

El atrevimiento del relevista dominicano hizo sonreír a sus compañeros de Detroit en la novena entrada de un partido reñido. Poco después, los Tigres se dedicaron a celebrar.

Don Kelly anotó la carrera del empate tras un lanzamiento descontrolado en la octava entrada y después bateó un elevado de sacrificio con las bases llenas en la parte baja de la novena para llevar a los Tigres a la victoria 5-4 sobre los Atléticos de Oakland.

Detroit se puso así 2-0 arriba en la serie divisional de postemporada de la Liga Americana.

"Era la emoción del partido. Mi intención no era atraer la atención", dijo Alburquerque del beso a la pelota.

El venezolano Miguel Cabrera, ganador de la Triple Corona, pegó dos dobles para los Tigres, bateó un elevado que terminó en un error de dos carreras y finalmente conectó un sencillo en el noveno episodio.

Detroit buscará una barrida en el tercer juego, que se disputará el martes en Oakland, equipo que acumuló 23 ponches en los primeros dos juegos.

Por su lado, CC Sabathia, Russell Martin y los Yanquis de Nueva York arruinaron una fiesta que llevaba 15 años de preparación.

Russell Martin abrió la novena con el jonrón del desempate contra Jim Johnson, mientras CC Sabathia ofreció una actuación brillante y los Yanquis de Nueva York derrotaron 7-2 a los Orioles de Baltimore en el primer juego de su serie divisional en la Liga Americana.

Sabathia admitió dos carreras y ocho imparables en ocho entradas y dos tercios para impulsar a los Yanquis que tomaron la ventaja al frustrar el primer partido de los Orioles como anfitriones en postemporada desde 1997.

"El dominio con la bola rápida fue bueno, funcionó", explicó Sabathia. "Lanzando muy la pelota a las esquinas. Mi intención fue perseverar y hacer algunos lanzamientos".

Washington — campeón del Este en la Nacional — fue el mejor de las mayores con 98 victorias en esta temporada. El lunes va por la ventaja de 2-0 cuando Jordan Zimmermann enfrente al mexicano Jaime García.