El papa Benedicto XVI exhortó el domingo a los obispos del mundo a buscar que regresen los católicos que han abandonado la Iglesia, durante la inauguración de un encuentro de tres semanas para dar nuevo vigor a la misión evangelizadora.

Unos 262 cardenales, obispos y sacerdotes de todo el mundo se congregaron en Roma para el sínodo, convocado para dar ímpetu a los esfuerzos del papa para reevangelizar partes del mundo donde el catolicismo ha perdido terreno.

Al inicio de la misa, Benedicto XVI nombró a dos nuevos "doctores" eclesiásticos, confiriendo uno de los más altos honores de la Iglesia católica al predicador español del siglo XVI San Juan de Avila, y al místico alemán del siglo XII San Hildegardo de Bingen. Se unieron a las filas de sólo 33 doctores eclesiásticos que han sido elegidos en el curso de la cristiandad por sus contribuciones e influencia a la doctrina católica.

El Papa ha lamentado desde hace tiempo que en Europa y el continente americano, los católicos ya no practican su fe ni la transmiten a sus niños. Esa preocupación se refleja en el documento de trabajo del sínodo que formará la base de la discusión en las siguientes tres semanas.

"Está clara la relación entre la crisis en la fe y la crisis en el matrimonio", declaró el Sumo Pontífice.

La llamada "nueva evangelización" es prioridad para Benedicto XVI, quien constantemente se lamenta de cómo las culturas en Europa y Occidente, que alguna vez fueron profundamente cristianas, se han vuelto cada vez más seculares.

La Iglesia Católica ha sufrido por la competencia de iglesias protestantes en Latinoamérica, la discordia de los católicos que se oponen a las enseñanzas de la iglesia en homosexualidad y las deserciones de católicos en Estados Unidos y Europa alimentadas por años de escándalos de abuso sexual.

___

Nicole Winfield está en Twitter como: www.twitter.com/nwinfield