Un cohete de la empresa privada SpaceX se disponía a despegar el domingo por la noche para cumplir la primera de una decena de misiones hacia la Estación Espacial Internacional que realizará bajo un megacontrato con la NASA.

Será la segunda vez que la compañía, con sede en California, intenta lanzar una cápsula Dragón a la estación orbital. Un vuelo de prueba en mayo resultó exitoso. Ahora el trabajo real está por comenzar bajo un contrato por 16.000 millones de dólares entre la NASA y SpaceX. Esta será la primera de 12 misiones para llevar suministros que se realizarán bajo dicho acuerdo.

"¡¿Están listos para escuchar rugir al Dragon?!", escribió SpaceX en un mensaje de Twitter.

El domingo por la tarde, SpaceX elevó verticalmente el cohete Falcon en su plataforma de lanzamiento, previo al despegue, planeado a las 8:25 de la noche.

Los meteorólogos prevén un 40% de probabilidades de que nubes de tormenta o lluvia puedan interferir. La buena noticia es que una pieza de basura espacial ya no amenaza al laboratorio orbital y la NASA puede enfocarse completamente en la misión de entrega.

La agencia espacial estadounidense depende de empresas privadas para abastecer a la estación espacial después de que sus transbordadores se volvieron piezas de museo.

Dragon llevará unos 450 kilos (1.000 libras) de alimento, ropa, experimentos y equipo. Los tres tripulantes de la estación podrán comer helado de vainilla y chocolate una vez que la cápsula llegue en los próximos días.