Cuatro goles repartidos equitativamente por Lionel Messi y Cristiano Ronaldo firmaron un empate por 2-2 el domingo en el clásico de la liga española entre el Barcelona y el Real Madrid.

La igualdad puso fin a una racha de seis victorias seguidas para el Barsa en el campeonato, pero de todas formas mantiene los ocho puntos de ventaja sobre el gran rival blanco: 19 por 11 del Madrid. En la historia de la liga, sólo un equipo ha remontado semejante diferencia para acabar campeón, el Valencia de la temporada 2003-2004.

El portugués Cristiano abrió el marcador a los 23 minutos, pero el argentino Messi (31 y 61) dio la vuelta al resultado. Cristiano (66) se encargó de establecer el empate definitivo.

Con ocho dianas, ambos siguen en la tabla de cañoneros al colombiano Radamel Falcao, quien también consiguió un doblete al cierre de la jornada en el triunfo del Atlético de Madrid por 2-1 sobre el Málaga y acumula nueve goles. El conjunto rojiblanco igualó así al Barsa en la cima de la clasificación.

"Debería estar prohibido decir quién es el mejor. Cristiano y Messi son de otro planeta", opinó el técnico del Madrid José Mourinho, quien volvió a lamentarse de supuestos penales no señalados en favor de su equipo. "No voy a quejarme porque el Madrid es un club señor, pero el árbitro tuvo un fallo importante".

Más de 90.000 cartulinas formando un gigantesco mosaico cuatribarrado en las gradas del Camp Nou abrieron un clásico con marcado tono nacionalista, tras las recientes reivindicaciones soberanistas en Cataluña, reflejadas en gritos en favor de la independencia.

Sobre el terreno de juego, el técnico azulgrana Tito Vilanova sorprendió primero con una alineación sin Alex Song en sustitución del lesionado Gerard Piqué en una defensa que formó con Adriano y el argentino Javier Mascherano como centrales.

Vilanova intentaba así convertir el problema de la ausencia de centrales puros en una ventaja, buscando dominar la posesión con el fútbol asociado de Xavi Hernández, Sergio Busquets, Andrés Iniesta y Cesc Fábregas en el área de creación.

Mourinho enfatizó la presión sobre la salida de balón azulgrana y finalmente apostó por Karim Benzema en lugar del argentino Gonzalo Higuaín en la delantera. Pero el francés no anduvo inspirado y desperdició la primera gran ocasión sobre el cuarto de hora, cuando remató mal un excelente centro de Cristiano.

Ramos también perdonó las limitaciones defensivas del Barsa el cabecear fuera un tiro de esquina, e Iniesta fue el primero en probar suerte ante el marco de Iker Casillas pero apuntó alto.

El Madrid, en cambio, se sentía más cómodo conforme pasaban los minutos e inauguró el marcador en una jugada más propia de su rival, iniciada por Mesut Oezil en banda derecha y prolongada en el balcón del área por Benzema en servicio para Cristiano quien, llegando desde la izquierda, soltó un zurdazo violento y raso, imparable para Víctor Valdés. Era el sexto tanto en un clásico para el portugués, que lo celebró con su particular estilo, silenciando al público.

Los de Mourinho tuvieron el 2-0 en otra progresión que no supo definir Benzema con un fallido remate al poste ni el argentino Angel Di María en el rebote, mientras al Barsa se le complicaba el trámite con la lesión de Dani Alves, que forzó a un nuevo retoque en la retaguardia con la entrada de Martín Montoya.

Pero, cuando más parecía inclinarse la balanza del lado blanco, apareció la figura de Messi para nivelar en una jugada forzada por un centro de Pedro Rodríguez que no atajaron a despejar entre Ramos, Xabi Alonso y Pepe, molestados por Xavi, quedando el balón franco para el astro argentino, quien lo clavó en la red.

Una caída en el área de Iniesta tras chocar con Pepe no fue considerada penal por el árbitro al inicio de una segunda mitad con ritmo de correcalles que parecía beneficiar al Madrid, cuyos delanteros salían como cohetes hacia la portería de Valdés cada vez que recuperaban un balón.

Contagiados por el vértigo, los de Vilanova buscaron a Casillas en acciones fulgurantes, y en una de esas Messi fue derribado por Xabi Alonso a 20 metros del arco. Con un toque de genio, la "Pulga" lanzó el tiro libre de manera implacable, superando la barrera y la estirada de Casillas para el 2-1.

Picado en el orgullo, Cristiano tardó apenas cinco minutos en responder con el empate, una serena finalización con el interior de la diestra tras pase interior de Oezil.

Higuaín, como suplente, tuvo la victoria en sus botas pero estrelló su remate en Valdés, y, a falta de dos minutos, Montoya impactó el travesaño de Casillas.

"Ha sido un partido muy disputado, un gran espectáculo. En ningún momento nos conformamos con el empate. Jugamos muy bien, con ambición pese a las bajas y hasta el final tuvimos opciones de ganar", resumió Vilanova.

Xavi lamentó "haber perdido la oportunidad de dejar al Madrid a 11 puntos, pero son un gran equipo y han aprovechado nuestros balones perdimos. Fue un gran partido y merecimos la victoria los últimos 15 minutos. La diferencia de ocho puntos es importante y estamos en una buena dinámica".

En el Atlético-Málaga, Falcao (6) abrió el marcador, el paraguayo Roque Santa Cruz (36) niveló, y el colombiano, en pugna con el central Weligton, firmó la victoria rojiblanca en el último minuto.

En partidos anteriores, un gol de Obafemi Martins (22) permitió al Levante ganar por 1-0 al Valencia. Granada, con tantos de El Arabi (65) y Gabriel Torje (76) se impuso en cancha del Mallorca, que recortó por vía de Tomer Hemed (86).

El Athletic de Bilbao ganó 1-0 al Osasuna con una diana de Aritz Aduriz (12) y abandonó los puestos de descenso.