Con gran entusiasmo y optimismo cerca de 7.000 venezolanos partieron el sábado hacia Nueva Orleans en la llamada "Caravana del Progreso" para votar en los comicios presidenciales de su país.

Desde muy temprano comenzaron a congregarse en el parque J. C. Bermúdez de Doral, ciudad aledaña a Miami, para realizar el viaje de más de 15 horas confiados en que en la jornada electoral del domingo podrán marcar el cambio que según ellos Venezuela necesita.

"Esto que estamos viendo es maravilloso y es algo que va a pasar a la historia. He vivido en el sur de la Florida  desde hace 18 años y aunque los venezolanos siempre hemos sido unidos, nunca había visto algo parecido", dijo a The Associated Press Lizeth Pereira, quien desde hace más de un mes comenzó a prepararse junto con su familia para realizar el viaje de 1.400 kilómetros hasta Nueva Orleans y ejercer su derecho al voto.

De acuerdo con la Mesa de la Unidad Democrática, la coalición de partidos opositores al gobierno del presidente Hugo Chávez y que impulsa candidatura de Henrique Capriles, unos 7.000 venezolanos del sur de Florida se registraron para viajar a Nueva Orleans en los 40 autobuses, más de 20 furgonetas y 11 vuelos rentados que se dispusieron para tal efecto.

"Esta movilización superó todas nuestras expectativas y es la mejor demostración de la fe y la confianza en el proceso electoral en Venezuela", dijo a la AP Pedro Mena, secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática.

Mena aseguró que el número de votantes de Florida podría ser aún mayor debido a que muchos venezolanos han decidido viajar a Nueva Orleans por cuenta propia. "Calculamos que más del 35%  de los venezolanos inscritos para votar en Miami votarán mañana en Luisiana", sostuvo.

El centro de votación para los venezolanos residentes en Florida fue trasladado al estado de Luisiana después de que el consulado de Miami fuera cerrado en enero días después de que el departamento de Estado declarara "persona no grata" a la cónsul Livia Acosta Noguera al conocerse una grabación que implicó a la funcionaria en un presunto complot contra Estados Unidos.

Esta medida afectó a unos 19.500 venezolanos de Florida, Georgia, Carolina del Norte y del Sur que estaban registrados para votar en el consulado de Miami.

Muchos han considerado el cierre del consulado una maniobra del gobierno de Chávez para obstaculizar la votación de los electores de Miami, que en su mayoría se inclinan por la oposición.

"El gobierno dictatorial de Venezuela trató de hacer una maniobra para eliminar a los votantes del sur de la Florida pero el tiro le salió por la culata. Sólo hay que ver los autobuses y toda la cantidad de gente que está aquí", dijo Aníbal Milliani, un venezolano que vive en Miami desde 1980.

De acuerdo con el censo de 2010, la cantidad de venezolanos que viven en Estados Unidos pasó de 91.500 en 2000 a 215.000 una década después. La mayoría de ellos, 57%, vive en Florida. El de Miami es el distrito con más electores venezolanos empadronados.

Rafael Ramírez, quien se subió a uno de los autobuses junto con su esposa y varios amigos, aseguró que "la decisión de cerrar el consulado de Miami le salió muy mal al gobierno porque si generalmente iban a votar entre 4.000 y 5.000 personas, en esta oportunidad lo harán más de 7.000".

Antes de que partiera la caravana varias personalidades políticas del sur de Florida se hicieron presentes para despedir a los viajeros. Uno de ellos fue el congresista republicano Mario Díaz Balart, quien aseguró este hecho es una verdadera celebración de la democracia.

"Creo que es el primer paso para que los venezolanos puedan recobrar la libertad y democracia... Sabemos que Chávez va hacer todo lo posible para no soltar el poder, pero el pueblo venezolano está dando una muestra de civismo y amor a la democracia y están demostrando que son capaces de hacer todo lo posible para recobrar la libertad", dijo el congresista.

Asimismo, el representante federal David Rivera indicó que "esta gran movilización demuestra que el pueblo venezolano es un pueblo valiente y heroico que tiene el compromiso de recuperar la democracia, las libertades civiles y los derechos humanos que se han perdido en ese país".

Previo a la salida de los autobuses y en medio de una leve lluvia, se realizó un acto de despedida en el que se entonó el himno nacional de Venezuela y que contó con las palabras del alcalde de Doral, Juan Carlos Bermúdez.

"Ustedes representan un ejemplo para el futuro de América y el deseo de tener una democracia de verdad", dijo el alcalde, quien brindó el apoyo de la ciudad para la organización de la salida de la caravana.

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Con esta nota se puede usar el interactivo "14 años de Chávez: un balance".

http://hosted.ap.org/interactives/2012/balance-chavez/