Un nuevo proyectil de mortero procedente de Siria cayó el sábado en territorio de Turquía y las fuerzas turcas volvieron a responder con fuego de artillería, en un hecho que se ha repetido durante cuatro días y que aviva el temor de que la crisis siria pudiera escalar a un conflicto internacional.

El nuevo incidente ocurrió un día después de que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, pidió a Siria que no pusiera a prueba los "límites y determinación" de Turquía, e insistió en que su país "no estaba alardeando" con su advertencia.

El mortero cayó en una zona rural cerca de la villa de Guvecci en la madrugada del sábado unos cuantos minutos después de que estalló un intenso combate entre las fuerzas del presidente sirio Bashar Assad y los rebeldes en la provincia de Idlib que colinda con Turquía, inform la agencia privada de noticias Dogan.

No hubo heridos por el mortero, que cayó a unos 50 metros (yardas) dentro de suelo turco y a unos 700 metros de la villa, informó el gobierno de la provincial fronteriza turca de Hatay en un comunicado. Una unidad military cerca de Guvecci respondió de inmediato con cuatro morteros de 81mm, indicó.

El gobierno provincial dijo que el mortero sirio cayó por accidente en Turquía y que se creía que "ha de haber sido disparado por las fuerzas de la República Siria Arabe Siria contra grupos de rebeldes sirios en la parte siria de la frontera".

Varios pobladores de Guvecci salieron de sus casas y se concentraron en un lugar seguro de la villa, alejado de la frontera, informó Dogan.