Cientos de pakistaníes, apoyados por decenas de activistas estadounidenses, comenzaron el sábado una "marcha" en vehículos contra los ataques estadounidenses con aviones teledirigidos y esperan llegar a una zona fronteriza con Afganistán plagada de milicianos que ha sido el objetivo de numerosas operaciones con esas aeronaves.

Varias facciones del Talibán paquistaní fustigaron la protesta y cuestionaron los motivos del líder de la marcha, el ex astro del ruby metido a político Imran Khan, a quien tachan de ser un instrumento de Occidente.

Múltiples grupos rebeldes han amenzado con ataques suicidas contra la marcha, que tiene previsto llegar el domingo a peligrosas zonas tribales. Pero Khan y otros participantes insistieron en que llegarán hasta donde puedan.

"Esta es una marcha de paz, una acción de paz en Pakistán de nuestra parte... No vamos a pelear con nadie", expresó Khan al poner en movimiento en Islamabad a la caravana que consta de unos 150 vehículos.

Al igual que muchos en Pakistán, los manifestantes afirmaron que los ataques con los aviones teledirigidos matan a numerosos inocentes y aterrorizan a comunidades pacíficas. Las autoridades estadounidenses abordan en raras ocasiones el programa ultrasecreto de esas aeronaves, pero han insistido en que la mayoría de los muertos por las operaciones son milicianos islamistas.

Alrededor de 40 estadounidenses del grupo antibélico CODEPINK se sumaron a la marcha, la cual terminaría en Waziristán del Sur, una región tribal que ha sido escenario de una ofensiva de las fuerzas paquistaníes y un objetivo frecuente de los aviones teledirigidos.