Tras jugar para dos equipos en dos continentes diferentes en menos de un año, el basquetbolista mexicano Gustavo Ayón dijo el sábado que espera que Orlando sea la ciudad donde pueda establecer su hogar permanente y donde por fin pueda mostrar todo lo que puede hacer sobre una cancha.

El mexicano, quien en diciembre pasado llegó a la NBA para enrolarse con Nueva Orleáns procedente del Fuenlabrada español, se vestirá con los colores del Magic por primera vez el domingo, cuando enfrente a sus ex compañeros de los Hornets en un partido de pretemporada.

"Esta temporada tengo que consolidarme como un jugador importante en la NBA y ver qué podemos hacer juntos en el equipo", dijo Ayón previo al entrenamiento del sábado.

La temporada pasada con los Hornets Ayón jugó 20,1 minutos por partido y promedió 5,9 puntos y 4,9 rebotes, números que en Orlando podrían ser mayores porque se espera que sea el centro titular para rellenar el hueco que dejó Dwight Howard con su salida a los Lakers de Los Angeles.

"El desconocimiento al llegar un lugar nuevo es normal, pero hay que adaptarse lo más rápido posible, ahora llevamos apenas tres días entrenando juntos", añadió el mexicano de 2,07 metros de estatura. "(Howard) es un jugador irremplazable, hay que jugar como equipo para cubrir el hueco que dejó".

A diferencia de Nueva Orleáns, cuando no tuvo tiempo de hacer pretemporada, Ayón ahora tendrá tiempo para aprender el nuevo sistema de juego del entrenador Jacque Vaughn, quien debuta con un cargo así en la NBA.

"Estoy contento por él, que pueda estar en su casa con su gente, es un jugador que se entrega, que juega sin egoísmo y lo hace con pasión, me encanta tenerlo en el equipo", dijo Vaughn. "Tiene habilidades que no siempre se ven en las estadísticas y mañana va a ser titular y va a jugar bien".

En diciembre pasado, Ayón se convirtió apenas en el tercer mexicano en jugar en la NBA al ser fichado por Nueva Orleáns. El domingo será apenas el segundo en jugar en México un partido de la liga más poderosa de básquetbol.

Eduardo Nájera, quien se retiró hace unas semanas luego de pasar más de una década en la NBA, jugó encuentros de pretemporada con Dallas, Golden State y Denver.

"El deseo de jugar bien siempre existe pero es mucho mejor hacerlo ante mi familia, me hace mucha ilusión que inicie el partido mañana", agregó Ayón, quien invitó al encuentro a familiares de Nayarit y trajo a su primogénito a verlo. "No hay nervios porque la gente siempre espera lo máximo de ti, pero sí es especial porque mi hijo me verá por primera vez, eso es fantástico".