Las autoridades del estado mexicano de Coahuila comenzaron el sábado a interrogar y someter a pruebas toxicológicas a decenas de policías que estaban de turno el día en que fue asesinado el hijo de un importante político estatal y sobrino del actual gobernador del estado, para tratar de descubrir si tuvieron alguna implicación en el crimen.

Las autoridades trasladaron a Saltillo en dos autobuses a los 44 policías y cuatro operadores de radio que estaban en funciones el miércoles, cuando apareció asesinado José Eduardo Moreira Rodríguez. Las autoridades no descartan una posible venganza de la delincuencia organizada.

El ejército y la marina escoltaron a los agentes hasta las oficinas de la Procuraduría General de Justicia del Estado, donde iban a ser sometidos a exámenes toxicológicos, de polígrafo y a pruebas para detectar restos de pólvora, según un alto funcionario judiicial estatal que pidió no ser identificado.

El padre de la víctima, Humberto Moreira, fue gobernador de Coahuila y también se desempeñó hasta finales de 2011 como líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que este año ganó la elección presidencial.

Las autoridades confirmaron que horas antes del asesinato hubo un enfrentamiento entre policías estatales y miembros de la delincuencia organizada, en el cual murieron cinco personas, incluido un sobrino de uno de los presuntos líderes del Cártel de Los Zetas, Miguel Angel Treviño, alias "Z-40".

Los investigadores manejan como hipótesis que el crimen pudiera ser una represalia por la muerte del familiar del capo del narcotráfico. Las autoridades mexicanas consideran al "Z-40" como el segundo líder en importancia de Los Zetas.

Coahuila se ha visto afectado por oleadas de violencia atribuida al narcotráfico, especialmente entre Los Zetas y sus rivales del Cártel de Sinaloa.