El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva recorrió el sábado las calles de Sao Bernardo do Campo, donde reside, en busca de votos para la reelección del alcalde Luis Marinho en el último día de campaña antes de los comicios municipales del domingo en Brasil.

Lula da Silva, la figura política más popular de Brasil, ha sido la principal arma de campaña del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) para aumentar su base de alcaldes y concejales en los 5.565 municipios del país.

En todo el país, la presencia de candidatos a alcalde y concejal en las calles y en concentraciones públicas se vivió en clima de fiesta en municipios grandes y pequeños.

"El PT saldrá fortalecido aquí y en todo Brasil, estoy seguro que será el partido más votado en Brasil", declaró Lula da Silva al cerrar una caminata acompañado de Marinho en Sao Bernardo do Campo, en la periferia industrial de Sao Paulo.

Las elecciones municipales son vistas como una prueba de fuerza de los partidos políticos brasileños de cara a las elecciones de 2014, cuando el país escogerá presidente, gobernadores, diputados y senadores.

El nombre del ex presidente fue utilizado por otros aspirantes del partido que luchan por conseguir apoyo del electorado amparados en la imagen del hombre que entregó el poder el 1 de enero del año pasado con más de 80% de apoyo popular.

Lula da Silva, quien viene saliendo de un exitoso tratamiento contra un cáncer de laringe, convirtió la campaña por la alcaldía de Sao Paulo en su prioridad. Sao Paulo es la ciudad más grande y rica del país y en los últimos comicios se ha inclinado por candidatos de la oposición.

El PT postuló para esa ciudad al ex ministro de Educación Fernando Haddad, un aspirante sin experiencia electoral previa que enfrenta al experimentado José Serra, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), un ex diputado, ex senador, ex alcalde y ex gobernador quien perdió dos intentos de llegar a la presidencia.

Tanto Serra como Haddad se han visto superados en las encuestas por el diputado Celso Russomano, del conservador Partido Republicano Brasileño y allegado a una iglesia evangélica, quien ganó apoyo popular gracias a un programa de televisión en que se presenta como defensor de los consumidores.

Las últimas encuestas indican que los tres candidatos en Sao Paulo están en condiciones de llegar a una segunda vuelta electoral el 27 de octubre, que deberá ser disputada en todos los municipios donde ningún candidato alcance al menos 40% de los votos válidos.

Serra intensificó desde el viernes su presencia en las calles repitiendo un mensaje de ataque al PT y a Haddad, en un claro esfuerzo por minar el apoyo de Lula da Silva al candidato y asegurar su lugar en una eventual segunda vuelta.

En la ciudad de Belo Horizonte, tercer mayor colegio electoral del país, otro ex ministro de Lula da Silva, Patrus Ananias, recurrió al ex presidente para apuntalar sus opciones para acercarse al actual alcalde, Marcio Lacerda, favorito para ganar la contienda.

El PT recurrió a mensajes telefónicos grabados con la voz de Lula para alcanzar a potenciales electores y pedirles apoyo a Ananias.

Unas 140 millones de personas mayores de 16 años están habilitadas para acudir a las urnas a escoger alcalde y concejales. El voto en Brasil es obligatorio para personas entre 18 y 70 años.