La contienda presidencial llega a su último mes avivada por dos acontecimientos con el potencial de redefinir el proceso o quizá invalidarse entre sí. Poco después de la destacada actuación del candidato republicano Mitt Romney en el debate llegaron las alentadoras noticias económicas el viernes, justo a tiempo para el presidente Barack Obama.

Los estrategas indican que la contienda está cerrada, lo cual se esperaba incluso desde antes de la aparición de Obama en el escenario del debate el miércoles por la noche. La participación del mandatario fue considerada sosa por muchos, mientras que su rival republicano tuvo probablemente los mejores 90 minutos de su candidatura hasta ahora.

Los voluntarios y estrategas republicanos en los nueve estados más competitivos se encuentran animados como nunca antes y dicen que Romney ha regresado de lleno a una contienda que amenazaba con escapársele.

Treinta y seis horas después del primer debate de los candidatos frente a frente, sin embargo, Obama cruzó una enorme barrera psicológica. El gobierno estadounidense reportó que la tasa de desempleo cayó a 7,8% en septiembre, respecto del 8,1% observado un mes antes. Es la primera vez desde los primeros días de la presidencia de Obama en 2009 que la tasa se coloca por debajo del 8%.

Resta un mes para las elecciones presidenciales del 6 de noviembre y millones de personas emiten ya su voto anticipado. En esas circunstancias, la pregunta es si Romney es capaz de convertir sus 90 minutos de glorioso debate en un camino hacia la presidencia de cuatro años.

La clave para Romney es traducir su desempeño en el debate, seguido por unos 67,2 millones de personas, en el tipo de acciones efectivas que lo eludieron durante los tropiezos en los últimos meses, incluidas sus declaraciones polémicas sobre los Juegos olímpicos de Londres, Libia y el 47% de los estadounidenses que no pagan impuestos federales por ingresos.

Los estrategas de ambas partes consideran probable que Romney gane en las encuestas. Pero muchos cuestionan si podrá cerrar las brechas que Obama parece haber abierto en Ohio y otros estados.

Los debates presidenciales "no son tan importantes como solían ser", más que nada porque los votantes cuentan con muchas otras fuentes de información y opinión, dijo Paul Shumaker, un estratega republicano en Carolina del Norte, uno de los estados más disputados.

"Romney se desempeñó más allá de las expectativas", dijo Shumaker, pero podría ser difícil de sostener el ascenso.

"El problema rumbo al próximo debate" del 16 de octubre, dijo, es que Romney "ha elevado mucho la exigencia para él mismo".

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Babington reportó desde Washington. Los periodistas de The Associated Press Nicholas Riccardi en Nevada y Brendan Farrington en Florida contribuyeron con este despacho.