El FBI investiga la posibilidad de que el tiroteo en que murió un agente de la patrulla fronteriza y otro resultó herido haya sido un caso de confusión de identidad entre colegas, dijeron dos funcionarios el viernes.

La investigación estudia la posibilidad de que los dos agentes se hayan tiroteado el martes, al suponer ambos en forma errónea que enfrentaban a un pistolero. La balacera ocurrió cerca de Bisbee, Arizona.

Los funcionarios hablaron con la condición del anonimato porque la investigación está en curso.

En la sede central del FBI, el vocero Chris Allen no quiso formular declaraciones.

El tiroteo ocurrió en una zona escarpada a unos 8 kilómetros (5 millas) al norte de la frontera cerca de Bisbee, cuando Nicholas Ivie y otros dos agentes respondieron a una alarma desencadenada por uno de los sensores que el gobierno ha instalado a lo largo de la frontera. Ivie recibió un balazo mortal. El agente herido recibió tiros en un tobillo y las nalgas, y fue dado de alta del hospital después de ser operado. Un tercer agente resultó ileso.

Ivie es el primer agente fronterizo que muere desde que un tiroteo con bandidos mexicanos mató al patrullero estadounidense Brian Terry en diciembre del 2010 y provocó investigaciones en el Congreso sobre una fallida operación del gobierno llamada Rápido y Furioso.

En esa operación, autoridades federales permitieron que testaferros para la compra de armas las adquirieran y siguieran su camino. El objetivo de la operación era rastrear las armas hasta los traficantes, pero éstas llegaron hasta su destino en México.

El martes, después del tiroteo, el senador republicano Chuck Grassley dijo: "No hay manera de saber a esta altura cómo murió el agente, pero debido a la Operación Rápido y Furioso, nos preguntaremos durante años si las armas usadas en cualquier muerte en la frontera formaban parte de una estrategia equívoca aprobada por el gobierno federal".

Veintiséis agentes de la Patrulla Fronteriza han muerto en cumplimiento del deber desde el 2001.