Un nuevo cálculo oficial indica que el déficit presupuestario del recién terminado año fiscal 2012 supera 1,1 billones de dólares, el cuarto año consecutivo con más de un billón en números rojos durante la presidencia de Barack Obama.

El resultado fue una leve mejora frente a 1,3 billones del déficit del 2011.

Las deprimentes cifras de la Oficina Presupuestaria del Congreso, aunque anticipadas, alimentarán el tono de la campaña electoral, en la que el manejo de la economía por parte de Obama y el déficit presupuestario figuran entre los principales tópicos. El gobierno anunció el viernes la tasa del paro en septiembre, que bajó al 7,8%, la mejor actuación desde enero del 2009.

El gobierno difundirá las cifras oficiales del déficit a mediados de octubre, y seguramente se acercarán mucho a los pronósticos de la Oficina Presupuestaria del Congreso, según la cual el gabinete de Obama tomó en préstamos 31 centavos por cada dólar gastado.

Obama heredó una recesión y un déficit superior al billón de dólares, hace cuatro años. Prometió reducir los números rojos a la mitad al final de su primer mandato pero obtuvo un récord de 1,4 billones en el 2009 y un déficit de 1,3 billones en los últimos dos años. En el 2012 el déficit fue equivalente al 7% de la economía estadounidense, un nivel insostenible.

En el debate del miércoles por la noche, Obama anunció que tiene un plan presupuestario para reducir 4 billones de dólares del déficit en la próxima década, especialmente al final, cuando no estará ya en la Casa Blanca, pero cuenta un billón de ahorros ya realizados en el acuerdo presupuestario del año pasado con los republicanos y 848 millones al terminar las guerras de Irak y Afganistán.

El candidato presidencial republican Mitt Romney prometió equilibrar el presupuesto antes de 10 años pero no ha dicho cómo.