Proyectiles de 5.56 milímetros de un fusil Galil, del tipo que usa el ejército, pudieron ser la causa de muerte de seis campesinos y de heridas a unas 30 personas, informó el viernes la Procuraduría de Derechos Humanos.

El aparente detonador del enfrentamiento, ocurrido en la víspera, de efectivos del ejército y la policía con campesinos que manifestaban en una carretera del oeste de Guatemala fue un disparo efectuado por "una persona encima de una camioneta con placas civiles", dijo el procurador de Derechos Humanos, Jorge de León, a una radio local. "Las balas que se han encontrado eran de 5.56 milímetros".

De León dijo que aún no se había confirmado qué clase de proyectiles mataron a las víctimas, y que antes de pronunciarse oficialmente esperarían el resultado de las autopsias de las seis victimas que efectuaba el Instituto Nacional de Ciencias Forenses.

Mientras tanto, otras autoridades afirmaron que los agentes estaban desarmados.

El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, dijo que además de los rastros de los proyectiles de 5.56 milímetros, se encontraron perdigones de una escopeta calibre 12.

"Estamos viendo un resultado preliminar de estas dos armas, pero debemos esperar la investigación de las partes correspondientes", dijo López Bonilla.

Según la versión oficial, dos vehículos del ejército que llevaban un contingente de apoyo a la policía se toparon con un retén de manifestantes. Allí se produjeron disparos desde un camión, que provocaron la dispersión de soldados, policías y manifestantes.