Los brasileños acudirán el domingo a las urnas para elegir a los alcaldes y concejales que gobernarán los 5.565 municipios del país, en una prueba de fuerza para los partidos políticos de cara a las elecciones presidenciales de 2014.

Más de 140 millones de personas están habilitadas para votar en la primera ronda de comicios municipales, que tendrán su segunda vuelta el 27 de octubre. La ley brasileña permite que personas mayores de 16 años participen de la elección, que es obligatoria para personas de 18 a 70 años.

En un país con más de 20 partidos políticos representados en el Congreso, las elecciones municipales en Brasil tienden a dispersar el poder entre numerosas fuerzas, aunque dos agrupaciones capitalizan la preferencia del electorado: el gobernante Partido de los Trabajadores y el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña.

Los dos partidos entraron con fuerza a disputar los mayores municipios, en particular las 26 capitales estatales, en busca de colocar aliados que los ayuden en las elecciones de 2014 y según las proyecciones podrían salir del proceso electoral con más ciudades grandes bajo su control.

"El resultado de las elecciones del domingo será una especie de previa de las elecciones de 2014, donde los partidos que elijan más alcaldes y concejales tendrán mejores opciones de elegir más legisladores federales y estatales", opinó el analista político David Fleischer, de la Universidad de Brasilia, en diálogo con The Associated Press.

Ello explica la presencia de las principales figuras de la política brasileña en algunas contiendas consideradas clave. Es el caso de Sao Paulo y Belo Horizonte, primer y tercer mayores colegios electorales del país, donde la presidenta Dilma Rousseff, quien goza de elevados índices de popularidad, intervino personalmente en las campañas de los candidatos del Partido de los Trabajadores.

El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha temido una presencia constante en la campaña, para la que grabó mensajes de radio y televisión para respaldar a candidatos del Partido de los Trabajadores, aunque su presencia física ha estado más centrada en Sao Paulo, el principal botín electoral que en las últimas elecciones se ha inclinado por la oposición.

Por su parte, el senador y ex gobernador del estado de Minas Gerais Aecio Neves, potencial candidato presidencial del Partido de la Social Democracia Brasileña, ha asumido un papel similar, llevando una voz de apoyo a candidatos de su partido.

No obstante, algunos analistas dudan de que el respaldo de grandes figuras a nivel nacional pueda inclinar la balanza en una elección municipal.

"La lógica de las elecciones locales es diferente de la lógica de la elección nacional porque predominan factores locales", explicó a la AP el analista político Alexandre Barros. "Con eso se reduce mucho el impacto del presidente o del ex presidente", añadió.

Por el contrario, dijo, un alcalde puede ayudar a un candidato presidencial a generar apoyo en el municipio que gobierna.

La elección del domingo será también la primera vez que regirá la llamada ley de ficha limpia que impide la postulación de candidatos que hayan sido sentenciados en dos instancias o que hayan renunciado a un mandato electoral previo para evitar su destitución.

Con base en esa ley, unos 678 candidatos municipales, tanto a alcalde como a concejal, han sido impedidos de disputar la elección.

Las elecciones en Brasil se realizan mediante urnas electrónicas en las que el votante digita el número de dos dígitos que identifica al candidato a alcalde, o de cinco dígitos para aspirantes al concejo municipal.

Asimismo, en 299 municipios de los estados nororientales de Sergipe y Alagoas utilizarán un sistema biométrico para identificar al votante, que usará su huella digital para probar su identidad. En el resto del país los votantes deben presentar un documento de identidad oficial con foto, como la cédula o licencia de conducir.

El Tribunal Superior Electoral espera que el sistema biométrico de identificación se utilice en todo el país para las elecciones presidenciales de 2018.

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Contribuyó con este despacho el periodista Stan Lehman de AP en Sao Paulo.