Turquía realizó el jueves disparos de artillería contra objetivos en Siria por segundo día, pero dijo que no tiene intención de declarar la guerra, a pesar de las tensiones surgidas por un bombardeo sirio que mató a cinco civiles en un poblado fronterizo turco.

El Parlamento turco, mientras tanto, comenzó una sesión de emergencia para discutir una iniciativa de ley que autorice a las fuerzas militares a lanzar operaciones transfronterizas en Siria.

Si es aprobada, la ley podría facilitar el camino a una acción unilateral de la milicia turca dentro de Siria, sin el involucramiento de sus aliados árabes y occidentales.

Las tensiones en la frontera aumentaron el miércoles después de que una bomba disparada desde el lado sirio cayó en una casa en la villa turca de Akcakale y mató a una mujer, a sus tres hijas y a otra mujer. También lesionó al menos otras 10 personas, según medios de comunicación turcos.

Em respuesta, Turquía realizó disparos de artillería de salva hacia territorio profundo de Siria. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a la cual pertenece Turquía, se reunió en una sesión urgente en Bruselas en la que condenó el ataque sobre Turquía y exigió "el inmediato cese de tales actos agresivos contra un aliado". También instó al régimen de Siria a "poner un fin a las flagrantes violaciones al derecho internacional".

En tanto, el ministro sirio de información, Omran al-Zoubi, ofreció sus "más sinceras condolencias en representación del gobierno sirio a la familia de los difuntos y al pueblo turco".

Al parecer intentaba reducir las tensiones, aunque señaló que Turquía debe hacer más para controlar sus fronteras y "evitar que rebeldes y terroristas la crucen furtivamente".

Un asistente del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan dijo el jueves que Turquía no tiene intención de declararle la guerra a Siria, pero que la iniciativa de ley que se está debatiendo en el Parlamento tiene la intención de darle a "Siria una advertencia".

El colaborador solicitó el anonimato debido a que los servidores públicos no tienen permitido hablar con periodistas sin autorización.

La televisora estatal TRT señaló que una unidad militar con base en Akcakale reanudó los ataques durante la noche y que el cañoneo continuó en la mañana del jueves.