Alentado por sus buenos resultados en el debate presidencial, el candidato republicano Mitt Romney dijo el jueves que él ofrece "la prosperidad que proviene de la libertad" a un país que batalla para emerger de la debilidad económica.

En tanto, el presidente Barack Obama acusó al ex gobernador de Massachusetts de tratar de rehuir de su propio historial en aras de conseguir poder político.

Ambos lanzaron nuevos anuncios críticos en estados indecisos en una contienda a la que le queda poco más de un mes. Obama insinuó que no puede confiársele la presidencia a Romney, mientras que éste acusó al presidente de respaldar un amplio incremento de impuestos a la clase media.

Ni siquiera los demócratas ponen en duda que es muy probable que Romney se beneficie políticamente del debate del miércoles, en el que el republicano desafió agresivamente las políticas económicas de Obama y dijo que sus propios planes ayudarían a sacar el país del bache. Aun así, no hubo indicios de inmediato de que la contienda se amplíe más allá de los nueve estados más disputados en los que los dos rivales y sus compañeros de fórmula emplean casi todo su tiempo y dinero de campaña.

Colorado, el anfitrión del primer debate, es uno de esos estados, al igual que Virginia, a donde Romney viajó para dar un discurso por la noche. Igualmente está Wisconsin, entidad en la que Obama realizó un acto de campaña a mediodía en la Universidad de Wisconsin-Madison. Nevada, Ohio, Iowa, Nueva Hampshire, Florida y Carolina del Norte son los otros.

Conjuntamente, los nueve estados suman 110 votos electorales de los 270 necesarios para ganar la Casa Blanca, más que suficientes para inclinar la contienda hacia cualquiera de los candidatos.

"La victoria está a la vista", escribió Romney en un mensaje electrónico para solicitar donaciones de sus partidarios. Fue una muestra de confianza de un hombre que busca un rápido cambio en los sondeos de opinión, que antes del debate le tenían debajo de Obama en estados indecisos, así como a nivel nacional.

Romney dijo que Obama ofrece un gobierno con una actitud paternalista hacia los habitantes, y añadió: "Yo no pienso que eso sea en lo que creen los estadounidenses. En lugar de ello, yo veo una prosperidad que viene por medio de la libertad".

Otro posible punto crucial para la campaña está cerca, cuando el viernes se difunda el informe gubernamental sobre el desempleo en septiembre. El índice alcanzó 8,1% en agosto.

Obama hizo campaña con la energía de alguien decidido a compensar un resultado insatisfactorio en el debate. En declaraciones ante una multitud no lejos de la sala donde se efectuó éste, el mandatario dijo en tono de burla que ese "hombre sumamente animado" parado junto a él en el escenario el miércoles por la noche "no quiere que se le obligue a rendir cuentas por las verdaderas posiciones de Mitt Romney" en torno a los impuestos, la educación y otros asuntos.

"El gobernador Romney puede evadir sus posiciones todo lo que quiera, pero si uno quiere ser presidente debe hablarle con la verdad al pueblo estadounidense", afirmó.

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Los periodistas de The Associated Press Philip Elliott y Beth Fouhy in Washington, Julie Pace en Madison y Matthew Daly en Council Bluffs, Iowa contribuyeron a este despacho. Espo reportó desde Washington.